EL CAMPO RECLAMA UN SISTEMA TRIBUTARIO CON MAYOR EQUIDAD
“Hoy, superada la crisis y con indicadores macroeconómicos que muestran al país encaminado en su recuperación, es el momento adecuado para poner en marcha una reforma tributaria que tienda a la eliminación de los impuestos distorsivos y a una eficaz lucha contra la evasión”, disparó Federico Boglione, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, durante la celebración por el 121er aniversario de la entidad bursátil.
Ayer, una vez más, el discurso de los hombres del campo se centró en el pedido de eliminación de las retenciones y desde el gobierno nacional llegó la respuesta que vienen dando desde hace tiempo: que el impuesto a las exportaciones, por el momento, continuará.
Después del planteo de Boglione llegó la exposición del subsecretario de Agricultura, Javier de Urquiza, quien señaló que “los derechos a las exportaciones sirven para mejorar la situación económica y social del país” y por lo tanto permanecerán. “Es un gran esfuerzo que se le pide al sector agropecuario y el gobierno lo reconoce fuertemente. A pesar de esta situación de reclamos, estamos mucho mejor que en 2001 donde no había ninguna retención y donde en una década desaparecieron 105 mil productores agropecuarios”, justificó el funcionario.
A pesar de los tironeos entre las posturas de uno y otro sector, el auditorio principal de la Bolsa de Comercio de Rosario ayer se vistió de gala para festejar el aniversario de la entidad. Además de la participación del funcionario nacional también asistieron al acto el gobernador de la provincia, Jorge Obeid; la vicegobernadora, María Eugenia Bielsa; el intendente de Rosario, Miguel Lifstchiz y autoridades provinciales y municipales.
Boglione insistió en “la necesidad de un sistema impositivo que promueva el desarrollo sostenido con equidad y dijo que “los impuestos distorsivos siguen teniendo una incidencia muy alta en nuestro esquema tributario, las retenciones a las exportaciones y el impuesto a las transacciones financieras superan el 4% del PBI y es el equivalente al total del superávit primario del sector público nacional”, dijo el empresario.
Asimismo, advirtió que “el incremento de las retenciones a las exportaciones no es el camino para controlar los precios internos de los productos primarios, es una medida discriminatoria, injusta e implica un desestímulo a la producción”, en referencia al sector lácteo.
Como contrapartida, De Urquiza indicó que “se tomó la decisión de las retenciones porque no se logró un acuerdo con la industria”, aunque destacó que los productores sí mostraron una postura más acorde a las necesidades del gobierno. En cuanto a los cereales y oleaginosas sostuvo que “la baja gradual de las retenciones siempre está en carpeta, está en discusión por el gobierno nacional” y explicó que “cuando las condiciones así lo indiquen se podrá concretar, pero todavía no es el momento”.
El titular de la Bolsa fue más allá y aludió a las asimetrías que existen a lo largo de la cadena de comercialización del trigo y de la harina en materia de alícuotas de IVA.
El clásico futbolero en la Bolsa
Además de celebrar un nuevo aniversario de la entidad, los festejos de ayer tuvieron su cuota informal. Boglione realizó su último discurso oficial porque después de cuatro años de mandato en diciembre dejará su cargo y se permitió hacer un chiste respecto al traje de la vicegobernadora. Sucede que en el preciso momento en que se disputaba el clásico rosarino de fútbol entre Central y Newell’s, María Eugenia vestía un tailleur rojo “furioso” y sobre sobre sus hombros una estola de piel negra, lo que desató las suspicacias en el auditorio. Boglione buscó equilibrar las cosas diciendo que, como contrapartida, un declarado hincha de Rosario Central como el intendente Miguel Lifschitz también era parte de la platea preferencial.
Este contenido no está abierto a comentarios

