EL CAMPO TOMARÁ MEDIDAS MÁS DURAS SI DESDE EL GOBIERNO NACIONAL "NO HAY CAMBIOS"
“Yo diría que si dentro del gobierno, del lineamiento estratégico de la campaña, está incorporado el sector para revalorizarlo, vamos a estar en el diálogo. Pero el campo se siente agraviado y si después de las asambleas y de estas jornadas de reflexión no hay cambios, vendrán medidas más duras”.
Manuel Cabanellas, el titular de Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe), explicó en esos términos el sentido del paro del campo del 22 al 25 de este mes, aunque aclaró que si bien los productores no comprarán ni venderán en esas jornadas, los consumidores no sentirán el impacto porque “los frigoríficos tienen stock” suficiente.
“La gran fortaleza del campo no reside en la circunstancia electoral porque somos pocos y no tenemos votos, sino en que somos los abastecedores de alimentos de 37 millones de argentinos”, advirtió por su parte Néstor Vittori. El vicepresidente de Carsfe comentó que “el gobierno va a tener consideración hacia nosotros el día que seamos capaces de comprometer el abastecimiento hacia esos 37 millones de argentinos”.
La conferencia de prensa ofrecida esta mañana por la entidad agropecuaria santafesina dejó en claro la unidad de criterios. Allí estaban representantes de las sociedades rurales de todo el territorio santafesino, entre ellos Ricardo Delgado y Jorge Ugolini de Rosario; Fabricius Vang Fredes, de Gobernador Crespo; Gabriel Baroni, de La Criolla; Salvador Faisal, de San Justo; Jorge Calcaterra, de San Carlos; Ricardo Perrig, de Las Colonias; Sebastián Mateos, de Humberto Primo; Daniel Alonso, de Santa Fe; Felipe Brizuela, de Tostado; Nelvar Raffin, de Reconquista y Francisco Mayoraz, de San Cristóbal.
“Este es el último paro virtual que hacemos, la última medida simbólica; el presidente y el gobierno tienen una clara conciencia del poder y no negocian sino ceden a presiones que se le generan de algún otro sector, como podemos ser nosotros”, advirtió Vittori.
Dijo que la limitación al peso de faena, las retenciones y la veda exportadora de carne es una “secuencia de hechos que no son inocentes”. Y señaló que entre el 2,4% que bajó la carne al consumidor y el 35% que bajó a los productores, “alguien se quedó con la diferencia. Eso no es inexperiencia o impericia, sino consecuencia deliberada para provocar una transferencia de recursos”.
Incluso ensayó que “en el fondo lo que se está haciendo es un fenomenal negocio que beneficia a unos y perjudica a otros, y como casi siempre ocurre esto son los medios de financiamiento de las campañas políticas. Lo que está ocurriendo es un fenomenal caso de corrupción”, advirtió, y mencionó a Alberto Samid como caso emblemático del tema.
“Nos encierran”
Por su parte Cabanellas expuso que “si llegamos a este paro es porque desde hace décadas al sector agropecuario se lo viene tratando desde el punto de vista puramente extractivo. Nos van encerrando y de alguna manera nos tenemos que expresar en forma contundente”, apuntó.
Recordó que las medidas de liberación parcial de exportación de carne “llegaron tarde” y que incluso están demoradas porque “hace más de 50 días que se anunciaron y no llegaron a los productores”.
“Los novillos se siguen vendiendo a $ 1,80 el kilo. ¿Por qué no llega? porque hay una burocracia en Buenos Aires, hay intereses en la cadena y no hay una actitud firme por parte del gobierno para que se pueda implementar”, dijo.
Advirtió que “esto generó bronca en el sector ganadero porque el precio de la góndola bajó 5% y a los productores nos bajaron 30%. No hay reglas del juego, se las cambia permanentemente. Hasta acá llegamos, queremos cambiar la forma de actuar, trabajar con el gobierno pero de una forma distinta. El país necesita producir más, atender el consumo interno y exportar más”.
“No existe la secretaría o el secretario de Agricultura. Es algo que no se dice pero es una realidad. Queremos un interlocutor que tenga llegada a los altos niveles del gobierno también”, insistió Cabanellas.
“El espíritu del paro es que empecemos a tener un trabajo con el gobierno, pensando en políticas de Estado estables, y que podamos producir con previsibilidad. Y terminar con la discriminación”, concluyó.
$ 388 cobra el productor por hectárea de maíz, y el gobierno se lleva $ 875 sobre una producción de 85 quintales.
$ 457 por hectárea es lo que cobra el productor en soja con 33 quintales. El gobierno se lleva $ 865.
$ 167 por hectárea es lo que percibe el productor en trigo para 35 quintales. El gobierno se lleva 425 pesos.
$ 320 cuesta el quintal de trigo por las medidas locales, cuando está $ 370 a $ 380 en el mercado de Chicago.
2,40 % bajó según el Indec el precio de la carne al consumidor. 35% bajó el precio que cobran los productores por su ganado.
Discriminación
Cabanellas explicó que, retenciones mediante, el campo afronta un dólar real a $ 2,40 mientras que el sector industrial -subvencionado por los agropecuarios- tiene un tipo de cambio a $ 3,10 e incluso en algunos sectores hasta $ 3,50. “Para nuestro sector los insumos se compran a un dólar de $ 3,10 y vendemos la producción con el equivalente de $ 2,40. Estas son las cosas que nos llevan a tomar las medidas”, dijo Cabanellas.
Provincia, Nación y aprietes
“Nos gustaría haber hablado con el gobernador. Hace más de un mes que le pedimos la audiencia. Seguramente está trabajando en silencio, nos gustaría haber trabajado juntos porque éste es un problema de los productores y también del gobierno provincial”, dijo Cabanellas.
El titular de Carsfe aludió a la “gran transferencia de recursos que hace la provincia a la Nación” por las retenciones al campo, por lo que estimó que “es un problema común” de productores y autoridades santafesinas.
“Tenemos que trabajar en la descentralización de la tributación en la Argentina. No puede ser que nuestros legisladores estén apoyando fervientemente la política del gobierno nacional, que lo único que hace es centralizar los recursos y concentrar el poder; hay una concentración de poder que no beneficia al federalismo, en un país que debiera ser federalista”.
Consultado si las últimas reuniones con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, fueron intentos de consenso o “aprietes” del gobierno nacional, Cabanellas dijo que “no es serio lo que está haciendo algún funcionario del gobierno; él dijo que se arreglaba muy fácil lo de Liniers. ¿Por qué sube el precio? porque dejó que dos o tres supermercados vayan a comprar; subió el precio de la carne porque daba permiso para que vayan a comprar. Pero dentro de unos días si sube demasiado tal vez no lo permitan. ¿Esto es transparencia?”.
Añadió que “en granos siempre hay cosas que mejorar pero es un mercado que funciona bien. En la carne tal vez hay algo que mejorar pero no los destrozos que está haciendo este funcionario, que va a tener consecuencias irreparables”.
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