EL CARDENAL BERGOGLIO ENCABEZA LA MISA EN SAN CAYETANO ANTE MILES DE FIELES
Centenares de fieles que participaban de una extensa vigilia de más de un mes comenzaron a visitar el santuario de San Cayetano para venerar al santo y pedirle por pan y trabajo.
Enfundada en una bandera argentina, con un sombrero y de rodillas, una mujer llamada Noris fue la primera en ingresar a la parroquia y la primera en besar el vidrio que protege la imagen de San Cayetano.
La mujer estaba acompañada por un niño que llevaba un cartel que decía “No a las papeleras”. La parroquia ubicada en el barrio de Liniers abrió sus puertas exactamente a la medianoche, luego de que se entonaran las estrofas del Himno Nacional Argentino.
Los fieles, muchos de los cuales habían llegado a la parroquia desde hacía más de un mes, formaron una extensa fila de más de 20 cuadras y comenzarán a ingresar lentamente al santuario.
Según los organizadores, los fieles cuentan con apenas unos segundos para quedarse frente a la imagen del santo para no demorar el desfile de peregrinos.
Como años anteriores, la fila se dividió en dos: una que avanza lentamente y pasa frente a la imagen del Santo y otra más rápida, que pasará por el costado para los fieles que sólo lo quieran mirar y no necesiten tocarlo.
La primera misa se ofició a las 4. A partir de ahí habrá una misa a cada hora hasta las 11, cuando el cardenal Jorge Bergoglio presidirá la misa central. De allí en más, habrá misas sólo en las horas impares.
El cura párroco de la iglesia de San Cayetano, Gerardo Castellano, dijo a Clarín que el “lema de este año es ‘Con Jesús y San Cayetano aprendemos a escuchar y a ayudar a nuestros hermanos'”. Después de recorrer varias cuadras de fila, el sacerdote estimó que había “una cantidad de peregrinos similar a otros años”.
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