EL CASO DE UN SUBALTERNO QUE SE ANIMÓ A DENUNCIAR A SU SUPERIOR
El segundo jefe de Medicina Legal de la policía provincial Jorge Velasco fue procesado por amenazas coactivas a un médico que era su subalterno. Ricardo Coloccini había denunciado ante la justicia la actitud de su jefe en noviembre de 2002, y obtuvo un fallo favorable el 20 de abril de parte del juez de instrucción Luis María Caterina que sienta un precedente interesante: “el respaldo de la justicia hacia un subalterno que se animó a denunciar a su propio jefe”, según evaluaron los abogados del denunciante, Alfredo Messina y Luis Galigani. Paradójicamente, en este tiempo Coloccini fue trasladado a un cargo de inferiores responsabilidades, mientras Velasco fue ascendido en su cargo, y está propuesto para pasar de comisario inspector a mayor. Y sigue en su cargo -por el que pasan cientos de informes con el que se dictan sentencias en la provincia de Santa Fe- porque “el procesamiento está apelado” aseguró la jefa de Policía Leyla Perazzo, quien incluso especuló que “en caso de que quedara firme no podría asegurarle que vaya a ser pasado a disponibilidad” sentenció la jefa que fuera presentada con bombos y platillos como la mujer encargada de “limpiar” la fuerza como directora de Asuntos Internos.
Todo comenzó “el 4 de octubre de 2002, cuando el doctor Velasco me pidió por la buenas y luego trató de imponerme, cambiar un informe forense, que señalaba las graves heridas que él mismo le había producido a un ciclista que había atropellado con su auto. Pretendía que cambiara la calificación de lesiones graves a leves, el objetivo era claro; la primera calificación implicaba su procesamiento. Le contesté que era imposible de hacer porque era improcedente de su parte, por lo cual se molestó y me contestó en tono amenazante” reveló Coloccini.
En diálogo con Rosario/12 el médico denunciante recordó que “una vez que hice la denuncia encendí un reguero de pólvora, que terminó con el relevo de mi cargo como jefe de Medicina Legal de la Unidad Regional II el 8 de noviembre de 2002”.
“El hecho en sí -opinó Coloccini- es solo la punta del iceberg, por que es un hombre que tiene otros hechos poco claros en su desempeño profesional, y que sin embargo no ha tenido más denuncias en su contra quizás por el miedo que infunde a sus subalternos”. Y a modo de ejemplo citó que el caso de “la doctora Carolina Nagel a quien amenazó por la misma causa que a mí y quien aún tiene perseguida”.
Y en este sentido Coloccini reveló que “muy por el contrario de haber sido reprendido por su actitud, Velasco fue ascendido. Hoy es el subdirector de Medicina Legal de la toda la provincia, y esta propuesto para ascender de comisario inspector a comisario mayor, que es la anteúltima categoría”.
Coloccini se mostró molesto con este trámite, porque revela que “en nuestra policía esta clase de gente es la que es premiada y ascendida. Y es contra esto que me revelé”. Y contrasta esta situación con la que le tocó vivir. “A mí me costó la cabeza denunciar a mi jefe porque pasé del tener el cargo de jefe de Medicina Legal de Rosario, es el cargo más importante en la provincia, por la cantidad de empleados y porque la mayor parte de los casos ocurren en esta jurisdicción. Y perdió ese puesto días después de la denuncia cuando fue enviado como médico de la Escuela de Cadetes, “que es una especie de agregado naval en la embajada de Bolivia”, según ironiza él mismo.
Coloccini exhibe con orgullo tres títulos universitarios: además de médico, tiene dos carreras de postgrado como médico legista y geriatra. Sin embargo su perfomance académica parece haber pesado poco al momento de su calificación y su destino. Y lo contrasta con su denunciado. “Todo el mundo en la policía sabe quién es el doctor Velasco” sentencia cortante.
En contacto con este diario la jefa de policía Leyla Perazzo pidió “tiempo para analizar el expediente y en función de esto adoptar una resolución, porque no lo conocía de cerca”. En rigor, en octubre de 2002 y luego de las amenazas de su jefe Velasco, Coloccini envió un escrito a la directora de Asuntos Internos, que curiosamente era la actual jefa policial.
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