EL CASO GIUSTINIANI NO SE CERRÓ EN LA CÁMARA ALTA
La polémica generada por la remoción de Rubén Giustiniani de la comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado de la Nación quedó cerrada por ahora con la restitución del socialista, pero podría reabrirse en los próximos días.
Hay dos canales por los que el caso que derivó en una fuerte embestida de la senadora nacional Cristina Fernández de Kirchner contra el vicepresidente Daniel Scioli podría resucitar cuando regrese la actividad parlamentaria.
Una de esas vías es la cuestión de privilegio que planteó la primera dama en el recinto en la última sesión de 2005, en la que le atribuyó a Scioli participación en una operación de prensa en su contra.
Por reglamento, las cuestiones de privilegio no se debaten en el recinto cuando son planteadas y pasan automáticamente a la comisión de Asuntos Constitucionales para su tratamiento.
Parte involucrada
Como la esposa del presidente Néstor Kirchner es la encargada de comandar dicha comisión, deberá apartarse expresamente del análisis de esa cuestión por ser parte involucrada.
“Aunque Cristina no participe del debate, todo dependerá de lo que ella decida hacer. Si quiere retomar el tema, lo fogoneará, aunque si considera que no es conveniente, lo dejará dormir”, analizó una calificada fuente del Senado.
Dos senadores del justicialismo agregaron, en estricto off, un dato: “La cuestión reside en saber si la senadora seguirá adelante con sus críticas a Scioli o no. Pero debe evaluar si al victimizarlo (al vicepresidente) no termina beneficiándolo”.
El segundo terreno en el que se pueden manifestar los efectos del polémico episodio será el recambio de autoridades de la Cámara alta, que se realiza tradicionalmente a fines de febrero, en la sesión preparatoria del período ordinario.
La gran duda es qué ocurrirá con el secretario parlamentario del Senado, Juan Estrada, quien terminó asumiendo la responsabilidad por las marchas y contramarchas respecto de Giustiniani.
Si bien en el entorno de Scioli sólo existen señales a favor de la continuidad del funcionario, en otros sectores oficialistas hay quienes creen que Cristina podría forzar un recambio, aunque en lo formal sea una facultad del vicepresidente.
En rigor, el del legislador santafesino no es el primer incidente que dispara una reacción de la primera dama contra Scioli en el que Estrada tiene un rol central.
Un año atrás, el desprolijo giro a comisión de un proyecto de ley resuelto por el secretario parlamentario también desató las duras críticas de la primera dama.
Estrada es un hombre defendido férreamente por Scioli, aunque quien más influyó para que recalara en el Senado fue el jefe del bloque justicialista, Miguel Angel Pichetto.
A pesar de estas rendijas aún abiertas, las voces más moderadas del oficialismo creen que la cuestión quedó definitivamente saldada y que no tendrá nuevos rebotes.
“Es una cuestión mínima cuyo resurgimiento no beneficia a ninguna de las partes. Pienso que es capítulo concluido”, evaluó un justicialista de una provincia patagónica.
Giustiniani había sido restituido el 26 de diciembre pasado en la comisión, en una decisión adoptada tras una reunión entre Scioli y Pichetto, y una comunicación telefónica del senador rionegrino con la primera dama.
Conocida la decisión, el socialista se había mostrado “satisfecho” por su reincorporación, al tiempo que consideró que el hecho que motivó la polémica estaba “subsanado”.
“Prefiero pecar de ingenuo y creer que fue un error, porque conozco al secretario parlamentario, tengo una buena relación con él y asumió que fue un error. Por mi práctica política y trayectoria, tiendo a no ver fantasmas y a analizar los hechos concretos”, enfatizó.
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