EL CHAT EMPOBRECE LA CAPACIDAD COMUNICATIVA ORAL Y ESCRITA
Según el informe de la UNL, el chat es el medio de comunicación preferido de los más jóvenes, y allí se utiliza un lenguaje propio, que empobrece significativamente la capacidad comunicativa oral y escrita.
Por otra parte, se denota una fuerte identificación de esa misma franja de edad con el grupo de rock Bersuit Vergarabat.
Además, el informe señala que los adolescentes coinciden en un término para describir a la sociedad actual: “hipocresía”.
Respecto a la educación, los que terminan el polimodal e ingresan al mundo universitario sostienen que la diferencia entre los conocimientos adquiridos y las nuevas exigencias son grandes.
A continuación trancribimos de manera completa el informe difundido por la Universidad Nacional del Litoral.
¿KIN ANDA? ¿COM TA VS?
Expresiones comunicativas en el chat y Bienes Culturales apreciados por los adolescentes
Entre el 28 al 31 de mayo próximo pasado el Programa “Sistema de Monitoreo Social y Económico del Litoral” dependiente de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional del Litoral realizó un relevamiento de datos entre 414 adultos de ambos sexos de alto nivel cultural, en la ciudad de Santa Fe. El muestreo intencionado fue relevado entre docentes de Educación Polimodal, quienes fueron entrevistados en escuelas de gestión oficial y privada; Facultades de la propia Universidad Nacional del Litoral, Universidad Católica de Santa Fe, Organismos Oficiales y vecinos de barrios especialmente seleccionados. La edad promedio de las personas entrevistadas fue de 44 años.
Entre los 414 adultos que accedieron a la lectura del cuestionario, 19 desistieron de contestarlo una vez que lo analizaron. Esta situación fue considerada una “negativa a responder” por parte de los responsables del estudio.
El cuestionario fue construido luego de realizar dos “focus group” con 22 y 10 adolescentes de ambos sexos de 14 a 18 años y nivel socioeconómico medio, respectivamente. Durante el desarrollo de las entrevistas dialogaron acerca de sus actuales formas de relacionarse socialmente, representaciones y expresiones comunicativas de uso frecuente en el grupo etáreo y social; opinaron sobre la educación que reciben, expectativas respecto de su futuro, su punto de vista de la sociedad actual; mencionaron su predilección por el chateo, el concepto de amistad y preferencias por determinados bienes culturales de los cuales se apropian.
Sobre la base del registro del diálogo grupal en ambas reuniones, se construyó un cuestionario estruc-
rado muy breve dirigido a adultos de alto nivel cultural –docentes de Tercer Ciclo y Educación Polimodal, docentes universitarios y otros profesionales, con tres temas específicos:
a) objetivo principal que desearía el entrevistado de la Educación Polimodal,
b) significados que atribuye el entrevistado a cinco expresiones comunicativas que utilizan los adolescentes para comunicarse en el chateo,
c) significados que atribuye el entrevistado a cinco bienes culturales apreciados por los adolescentes actualmente.
Se les presentó a los adultos once significados posibles, entre los cuales podían encontrar los correspondientes a cada una de las expresiones comunicativas y bienes culturales mencionados por los jóvenes.
Expresiones Comunicativas en el chateo: “¿Q cam usa?”, “TB, BB!”, “Todo grosso. Tu?”, “Q ac maracon”, “¿Kin anda, com ta vs?
Bienes culturales apreciados: “Mu Chino”, “Blink”, “Bersuit”, “Hipocresía”, “Western”.
Significados propuestos: “Insulto” – “Nombre de un grupo de rock” – “Forma de adjetivar la sociedad”- “Expresión de saludo” – “Nombre de una canción dedicada al Dr. Favaloro” – “Marca de ropa” – “Expresión para indicar que todo anda bien” – “Comida China” – “Género de Película” – “Término crítico o despectivo”
En general la respuesta de los adultos demostró un alto grado de colaboración, respondiendo el cuestionario en su totalidad 395 de las 414 personas que lo leyeron (tasa de respuesta de 95,4%).
RESULTADOS CUANTITATIVOS.
A la consigna acerca de seleccionar el objetivo principal que desearía la persona entrevistada para la Educación Polimodal, los adultos respondieron seleccionando el 40% la opción n° 2 “Formar ciudadanos responsables y críticos” que resulta ser un de los tres objetivos declarados para el nivel por la Ley Federal de Educación n° 24195. Los otros dos son:
opción 4, “Facilitar el acceso al estudiante a la sociedad del conocimiento” –seleccionado preferentemente por el 12% de los adultos-, y opción 5, “Ofrecer una preparación polivalente para el mundo del trabajo” –seleccionado por el 9% de los entrevistados-. Respecto de otras elecciones de objetivos propuestos por el equipo del programa, sobresale con un aproximadamente 20% de preferencias: “Preparar a los alumnos/as para acceder a estudios superiores” – opción 3 -.
En el gráfico precedente, la situación 0 define la proporción de personas (6%) que no respetaron la consigna dada, eligiendo mas de un objetivo entre los que se les propusieron. La opción 1 es “La especialización de los estudios luego de cumplir con la educación obligatoria”; las opciones 2, 3, 4 y 5 ya se describieron. La opción 6 corresponde a “Posibilitar al educando la comprensión de la complejidad de la Sociedad Global”; mientras que la opción 7 proponía la posibilidad que el encuestado mencionara otro objetivo no propuesto en el cuestionario.
Respecto a las expresiones comunicativas que utilizan los adolescentes en el chat, se calculó la proporción de adultos que no reconocieron el significado de ninguna, una, dos y hasta cinco de los significados propuestos.
Resulta significativa la proporción de personas que no pudo contestar reconociendo el significado de las expresiones escritas de los jóvenes o que asignó significados erróneos para las cinco propuestas, el porcentaje de encuestados en estos dos casos alcanza al 59%; del restante 41% de encuestados, el 90% reconoció uno o dos significados –esto es, 37% del total de encuestados-
Entre las expresiones comunicativas con mayor reconocimiento se encuentran dos que los adolescentes utilizan en el chat como saludo o para indicar que se encuentran bien: “¿Kin anda?¿Com ta vs?” (16,5%) que traducido al “español” significaría según los chicos “¿quién se conectó? ¿cómo estás vos?”. La otra corresponde a la expresión “todo grosso, ¿tu?” (16,3%), que en lenguaje común y corriente significaría “todo bien, ¿y vos? (gráfico siguiente)
Respecto al significado de los bienes culturales apreciados por los jóvenes y el reconocimiento (o conocimiento) que poseen los adultos al respecto, los resultados cuantitativos muestran mejores resultados. El 75% de las personas reconoce correctamente uno o dos aspectos culturales, aunque aquí se destaca el 74% de reconocimientos que logran del grupo de rock nacional “Bersuit” (gráfico en la página siguiente).
Un porcentaje de alrededor del 20% de los entrevistados logró asociar el término “Hipocresía” con el calificativo más frecuente que utilizan los jóvenes como manera de adjetivar la sociedad actual, según lo expresado por ellos mismos en los “Focus Group”.
A fin de analizar con mayor detalle esta situación, se procedió a observar si existía asociación entre la elección del principal objetivo de polimodal “Formar ciudadanos responsables y críticos” con el reconocimiento del significado del calificativo “Hipocresía” utilizado por los adolescentes para describir su concepto de la sociedad.
Si se observa la segunda columna correspondiente a los objetivos de la educación polimodal se observa que sólo el 20,9% de los adultos que eligieron “Formación de ciudadanos responsables y críticos”, han logrado asociar Hipocresía como un adjetivo calificativo de los jóvenes para con su sociedad actual, mientras que un 41,8 % (superior a cualquier otro objetivo elegido) no supo contestar a qué se referían los adolescentes con dicho vocablo.
ADOLESCENTES, ADULTOS, EDUCACIÓN y SISTEMA EDUCATIVO.
Poco tiempo atrás, hemos asistido a la difusión de resultados preocupantes sobre conocimientos y cultura general de los aspirantes a estudios universitarios en algunas casas de altos estudios. Esas situaciones provocaron la reacción de la Sociedad y en particular de los vinculados a la formación educativa y cultural de los niños, adolescentes y jóvenes.
En particular el permanente contacto que mantenemos con los adolescentes de la actual Educación Polimodal y jóvenes estudiantes universitarios de los primeros años de carreras universitarias de grado, nos mueve a la reflexión, tanto lo difundido por los medios de comunicación nacionales como los datos que aquí presentamos. A menudo la búsqueda de soluciones a la problemática educativa es un proceso lento y profundamente reflexivo en el que la parcialización de la realidad objetiva produce el efecto contrario al buscado, es decir la salida del problema.
Una primera pregunta que habrá que realizarse es si esos resultados difundidos constituyen realmente un problema, o en todo caso hasta que punto constituyen un problema. Es evidente que para la comunidad universitaria lo constituye dada la difusión que se hizo de los resultados de las pruebas a los aspirantes a ingreso. Un punto de vista diferente –positivo- sería razonar que, ante pruebas estándares de la Universidad para los aspirantes a ingreso, los jóvenes actuales producen respuestas diferentes a las observadas por otras generaciones culturales anteriores. Seguidamente convendría revisar las conductas evaluativas del nivel universitario y promover los cambios necesarios para que tales situaciones no se repitan y terminen en fracasos. De esta forma se evitaría desechar responsabilidades asignandola únicamente a los niveles educativos previos.
En ese sentido hay que tener en cuenta que la Educación Polimodal ha cumplido en 2003 con su primer año de vida ya que ha sido el año anterior cuando se produjo la primera camada de graduados, y que no se ha producido una evaluación sistemática y objetiva del impacto que ha tenido toda la transformación educativa. De esta forma estamos en condiciones también de preguntarnos ¿los docentes de educación polimodal tienen todos en claro para que están educando?, y en consecuencia ¿son sus objetivos consistentes con las prácticas educativas que ejercen?, ¿son suficientes los conocimientos disciplinares y culturales que proveen a sus alumnos?
Respecto a estos últimos interrogantes alguna aproximación a las respuestas posibles son provistas por el cuestionario que se describe en este artículo. Como se dijo, sólo el 20% de los docentes que han seleccionado como principal objetivo de la educación polimodal “Formar ciudadanos responsables y críticos” han reconocido que sus alumnos son capaces de calificar de “hipócrita” a la sociedad en la que viven. El trabajo en el Focus Grupo nos permitió observar el alto grado de racionalidad con que los adolescentes esgrimen argumentaciones que sustentan su calificación. En otras palabras, nos hemos encontrado con jóvenes que evalúan y juzgan su sociedad hasta el punto de demostrar un especie de rebeldía que no asume las formas a la que los adultos de entre 35 y 60 años estamos acostumbrados. Se trata de una generación que asume la rebeldía propia de su etapa adolescente a modo de resistencia pasiva y evasiva –“Trato de no pensar demasiado en la realidad para no sufrir. Escucho los noticieros y programas periodísticos, y leo los diarios, y luego trato de pasarlo lo mejor posible, divirtiéndome. ¿mi compromiso con la sociedad?. Ya va a llegar mi momento. ¿cuándo? Cuando sea mas grande y me libere del sistema y tenga poder para cambiarlo” –
nos dijo Federico, un buen alumno, serio y responsable, según las pautas de evaluación de sus docentes.
A quienes dicen esto no podremos culparlos de falta de criterio para descubrir los significados de su realidad, evidentemente. La cuestión parecería ser entonces descubrir cuáles son las cosas que los motivan y los invitan a sumarse a objetivos sociales comunes. En una sociedad posmoderna fragmentada, individualista, con políticas económicas neoliberales y sus secuelas de disparidad en la redistribución del rédito, pobreza y exclusión, las búsquedas de los adolescentes actuales parecen ser similares a la de cualquier generación cultural predecesora. Se expresan o se sienten expresados a través de la música, en particular de grupos de rock nacional o internacional. Convierten en un símbolo una canción de homenaje al Dr. Favaloro y en contra de la corrupción. Encuentran caminos para expresarse en un medio como el chat o la internet que, bien o mal, les permite reunirse virtualmente en un mundo de códigos, expresiones e ideas propias y compartidas por otros jóvenes conocidos o no, de su país o de otras latitudes.
Para los adultos, y esto ha ocurrido de generación en generación, ese mundo propio de la adolescencia resulta difícil de comprender. La reflexión apropiada es ¿resulta este mundo adolescente actual tan distinto a otros que vivimos y conocimos?, ¿somos capaces de descifrarlo y en un gesto de inteligencia y responsabilidad, apropiarnos de sus bienes culturales para volcarlos en su favor, a través de la motivación que les producen?.
Es cierto que dos horas y media de chateo diarias, dialogando en una especie de lenguaje codificado propio lleva consigo un empobrecimiento de la capacidad comunicativa oral y escrita, y que en definitiva estas formas de comunicación no tienen nada que ver con las tradicionales practicadas por las instituciones escolares. A partir de ello, de este reconocimiento de la situación, la acción del mundo adulto no puede ser –no debe ser- negar la realidad o prohibirla. El paradigma de complejidad que rodea y se apropia de los procesos educativos limita la simplificación de este problema a una sola cuestión a abordar, a su reducción a una calificación sobre conocimientos disciplinares o información cultural, y nos obliga a repensar la educación desde la diversidad de dimensiones que conforma todo hecho social. Contexto social, motivaciones culturales, estrategias didácticas, evolución sicológica y sociológica de la generación adolescente actual, profesionalidad del docente, sus salarios en relación a las tareas que deberían abordar; son algunas de aquellas dimensiones que deberían explicar el fenómeno de jóvenes de 18 años en aparente fracaso ante un cuestionario sobre su historia reciente, que en todo caso motivan a los adultos a explicarse su propio mundo, pero que no estamos seguros motiven a los chicos a proyectarse al futuro que vislumbran.
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