EL CHOFER QUE MURIÓ EN MISIONES NO TUVO FRANCOS EN UN MES, DICE SU MUJER
Gladys López de Gómez, la viuda de Horacio Gómez —uno de los choferes muerto en el accidente en Misiones—, aseguró que su esposo “no tenía el descanso suficiente, hace un mes que no tenía francos” y que tras regresar de un viaje desde Buenos Aires durmió “menos de cuatro horas”.
Los familiares de Gómez y del otro chofer de Plus Ultra denunciaron paralelamente a la empresa “porque los obligaron a trabajar los francos y, el día de la tragedia, sólo durmieron cuatro horas”.
“Mi papá murió porque no tenía descanso, cuando fue el accidente él iba durmiendo, el que manejaba era el otro muchacho, pero los dos estaban sin descansar”, le dijo a Clarín Maximiliano, de 16 años, el menor de los tres hijos de Horacio Gómez.
La viuda, en tanto, aseguró que “en setiembre se casaba mi otro hijo, mi hija estaba embarazada, y era la mayor ilusión de su vida, él quería ser abuelo, y no llegó a conocer a su nieto”.
Gómez hacía seis años que trabajaba en Mercobús-Plus Ultra; antes había sido chofer de una línea urbana.
“Mi esposo tenía miedo cada vez que salía de viaje; el día de la tragedia llegó de viaje de Buenos Aires y sólo durmió tres horas o cuatro y salió para Foz do Iguazú; el régimen de trabajo era como en el siglo tres o cuatro, casi esclavos”, disparó Gladys.
Silvia de Michelutti, la viuda del otro chofer —Sergio Michelutti— también criticó a la empresa: “Mi esposo vino de Brasil y ahí nomás lo mandaron a las Cataratas”, dijo.
Ayer, desde la mañana hasta la siesta, los familiares de los choferes muertos, así como también los delegados de la Asociación de Obreros de la Industria del Transporte Automotor (AOITA) reclamaron frente a las oficinas de Mercobús, en avenida Capdevila: “Nos pagan en negro y nos hacen hacer falsificar las planillas, donde consta que tenemos franco, cuando en realidad no los tenemos”, denunció Raúl, uno de los choferes de la compañía.
Desde la empresa se negaron a hablar con el periodismo y sólo se limitaron a decir que habían enviado un avión a Misiones para que los familiares de las víctimas pudieran viajar a ver a los sobrevivientes y a recuperar a los que murieron.
Muy emocionado, Maximiliano Gómez afirmó que “desde que tengo memoria mi papá manejaba, había sido taxista, chofer de colectivo urbano y chofer de larga distancia; la única forma en que pudo haber pasado esta tragedia es por la falta de descanso, a mi papá y a los otros compañeros los explotaban”.
Cuando se enteraron que el chofer que manejaba el ómnibus accidentado en Misiones era su vecino, mucha gente llegó hasta la vivienda de los Gómez a apoyar a la familia.
Cerca de las 21.30, Gladys y sus hijos Horacio, Laura y Maximiliano, recibieron en el aeropuerto de Córdoba el ataúd con el cuerpo de Horacio.
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