El club de Tobi se va por las cuerdas hacia el "Tobismo"
Canciones de Spinetta, Prodan, García y Páez integran el repertorio de “Tobismo”, flamante cuarto álbum del cuarteto uruguayo de cuerdas
“Esta vez quisimos hacer un disco acotado al Río de la Plata y a unos tipos que son unos capos que nos influyeron muchísimo en lo musical y en la vida”, contó el violinista Mario Gulla en una entrevista telefónica con Télam.
Desde Montevideo, el músico destacó la elección de obras de autores uruguayos como Gustavo “Príncipe” Pena (“Zamba del Parsi”), Eduardo Mateo (“Quién te viera”), Jorge Lazaroff (“Albañil”), Marcos Gabay/Urbano Moraes (“Sabadaba”) y Alberto Ponce (“El encuentro”).
“Son maestros y amigos que nos marcan tanto desde lo afectivo como desde lo estético”, aseguró quien desde hace 15 años comparte banda con Bruno Masci (violoncello), Fernando Rosa (violín) y Fernando Luzardo (viola).
La recorrida oriental agrega una segunda versión de “Quién te viera”, de Mateo, con la voz de Rubén Rada, un aporte que para Gulla implicó “una manera de hacer un doble homenaje ya que para mí Rada es uno de los mejores cantantes de la región y estamos muy agradecidos con que haya participado del disco”.
El atractivo repertorio reunido en “Tobismo” se completa con media docena de piezas compuestas por miembros del cuarteto porque, avisó el violinista, “estamos creyendo mucho más en lo que hacemos”.
“Siempre queremos mostrar temas propios y hay una negociación en curso -completó- entre las ganas de versionar y el creer en nuestras composiciones”.
Las canciones propias son “Milonga japonesa” y la bella “Luna al revés”, de Gulla; “Arde puch”, de Masci; “Libre” y “Aldina”, de Rosa; y “Lita”, de Luzardo.
A los oídos argentinos que, por ejemplo, el viernes podrán disfrutar al Club en la sala sita en Balcarce 433, les resultarán embriagadoras las lecturas hechas sobre “Mañana en el Abasto”, de Luca Prodan; “Cheques” y “Post crucifixión”, de Luis Alberto Spinetta; “Ciudad de pobres corazones”, de Fito Páez; y “De mí”, de Charly García.
La propuesta del álbum profundiza un camino de relecturas y creaciones donde lo académico y lo popular se encuentran en un plano inquietante para continuar lo anteriormente volcado en las placas “Anselmo”, “Aldorio” y “Marimbondo”.
“Con `Tobismo` hicimos algo para exhibir nuestra manera de abordar la música, de interpretarla, de mostrar nuestro sonido que es muy característico, pero también nuestra manera de expresarnos”, precisó el intérprete y compositor.
Para plasmar esta vuelta de tuerca y, de alguna manera, cerrar una etapa en la vida del conjunto conformado por estudiantes de conservatorio, en “Tobismo” aparece un “quinto Tobi” que es el percusionista Paolo Buscaglia (hermano del cantautor Martín Buscaglia).
Gulla apuntó al respecto que “aunque Paolo no participa del espectro compositivo, se sube al camión y, más que eso, es el que nos lleva y el que nos libera, sobre todo a la sección más rítmica”.
Entre los contenidos y los aportes, el instrumentista arriesgó que “es muy probable que estemos cerrando una etapa e ingresando en un proceso de transformación después de 15 años que festejamos la semana pasada en el Solís”.
“Además este año -relató- se cristalizaron proyectos e ideas y tenemos la sensación de que comenzamos a cosechar el esfuerzo de tantos años”.
Puesto a enumerar algunos de los ejemplos de ese tránsito, apuntó que “tuvimos la posibilidad de subirnos a un avión y pasamos ocho intensos días en Cuba donde pudimos tocar, conocer músicos impresionantes y conocer ese mundo increíble”.
Para el futuro inmediato en el que El Club de Tobi planea abrir horizontes que hasta hace poco se enfocaban en audaces miradas sobre Los Redondos, Daniel Viglietti, Bob Marley, Eduardo Mateo o Los Beatles, Gulla anunció un subrayado acerca de lo propio.
“Es algo que va tomando cada vez más importancia entre nosotros y el año que viene queremos hacer un disco solo con nuestras composiciones”, prometió.
Este contenido no está abierto a comentarios

