EL CÓDIGO DA VINCI: LA POLÉMICA TIENE UN NUEVO CAPÍTULO
El Código da Vinci está entre primeros en ventas y en polémicas. Uno de los grupos de oposición a la película es la organización conservadora católica Opus Dei, que aparece en la ficción como encubridora del “secreto”. Angelo Amato, consejero clave del Papa Benedicto XVI, consideró que la película dirigida por Ron Howards es perversamente anticristiana y pidió al público que no concurra a verla.
Así Tom Hanks salió a defender su trabajo. “Siempre supimos que habría un segmento de la sociedad que no querría que se muestre esta película”, dijo el actor, quien asume el personaje central de Robert Langdon. Pero sus declaraciones no calman a los grupos que convocaron a un boicot.
Jaled Musa, viceportavoz Frente Moro de Liberación Islámico de Filipinas, señaló en un comunicado que el filme de Ron Howard puede promover la “falta de religiosidad” entre la mayoría católica del país. “Creo que ofenderá la sensibilidad de los filipinos… Creo que debemos hacer todo lo posible para que no sea proyectada porque, en último término, es blasfema”, insistió. La opinión de los separatistas islámicos acerca de la película coincide con la expresada esta semana por el ministro de la Presidencia filipino, Eduardo Ermita, quien también la calificó de “blasfema”, aunque dijo que corresponde a la oficina de censura decidir si puede ser proyectada en el país.
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