El Concejo reguló el negocio de los piercings y los tatuajes
Los concejales santafesinos sancionaron ayer la ordenanza que regulará, a partir de su reglamentación, la actividades de quienes realizan tatuajes o piercings en la ciudad.Leonardo Simoniello, uno de los autores de la iniciativa aprobada, explicó que “se busca preservar la salud pública ante una actividad que no está muy claro quién o quiénes pueden hacerla, pero sí está claro las medidas que hay que tomar para que esto no sea un elemento negativo para las personas”.El edil del bloque Encuentro para Santa Fe también admitió: “Cuando uno intenta sancionar este tipo de normas uno intenta también desalentar este tipo de actividades. Lo digo desde la concepción más íntima de lo que uno pretende”.Y justificó su opinión al asegurar que muchos jóvenes, con el mismo ímpetu que tienen para ir a tatuarse o hacerse una perforación después intentan sacárselo, cuando se dan cuenta de que el lugar y la forma escogida les genera algún tipo de inconveniente, inclusive la discriminación laboral.Por su parte, la presidenta del bloque justicialista, Liana Moragues, señaló: “Tenemos que considerar que la moda es efímera, entonces no puede ser que estas prácticas que son sinónimos de lastimar la piel se considere que es una moda, porque la marca queda para toda la vida”.Antecedentes normativasEn la provincia de Santa Fe, en el 2001, se aprobó la ley 11.116 que establece el arresto de hasta 30 días o una multa al que tatuara a un menor de 18 años sin el consentimiento directo de quien ejerce la patria potestad. Es la única norma vigente en relación a ese rubro.Existen muchos antecedentes normativos en otras provincias y países, pero en la Argentina todavía no hay una legislación nacional que otorgue un marco a esos comercios.La ordenanza que aprobó ayer el Concejo regula tanto la actividad comercial en sí –en lo que se relaciona con la inscripción del tatuador como contribuyente y las obligaciones que le competen– como las condiciones de higiene y salubridad que deberá tener el local y los instrumentos a utilizar. También se exigirán diversas medidas de seguridad, como la adhesión a sistemas de emergencias médicas y servicio de telefonía.La normativa prohíbe la aplicación de tatuajes o la realización de punciones a menores de 18 años no emancipados, a menos que presenten autorización expresa y fehacientemente acreditada del tutor.
Este contenido no está abierto a comentarios

