EL CONFLICTO MUNICIPAL, LA EMERGENCIA Y EL PARO DEL PERSONAL
En noviembre /99 mediante Ord. Nº 10.523 la Municipalidad de Santa Fe adhirió a la ley provincial nº 11.696, declarando en Estado de Emergencia la ejecución de los contratos a cargo de la administración municipal, los servicios públicos y la situación económico-financiera de la administración municipal. Siempre sostuvimos que las emergencias son de carácter estrictamente excepcional y que necesitan de una fehaciente demostración y fundamentación lógica del porqué se ha llegado a ese estado, no bastando la simple adhesión a una ley para justificarla. No olvidemos que detrás de cada emergencia siempre debería haber un responsable.
Hace pocos meses habíamos planteado la necesidad de ir paulatinamente saliendo de la emergencia, fundamentalmente en el rubro “Personal”. En ese entonces no fuimos acompañados por el oficialismo y se adujo que el tema estaba siendo analizado por el Intendente Municipal y que no había que apurar los tiempos sancionado un proyecto de estas características. Le habíamos dicho inclusive al Ejecutivo de donde podía sacar los fondos y que el dinero para afrontar la erogación estaba disponible y solamente se trataba de una decisión política. Estamos hablando de aproximadamente $225.000 mensuales los afectados por la emergencia en los rubros antigüedad y promoción automática un monto muchas veces menor que el que deja de percibir el erario público por una administración errática y complaciente cuando de defender al vecino se trata.
Pero el tiempo pasó y la emergencia no se “levantó” y hoy nos encontramos en medio de un conflicto de imprevisibles consecuencias con el personal municipal. Evidentemente, el “acuerdo” alcanzado con la conducción de ASOEM -deslegitimada frente a sus agremiados- ha sido plasmado a espalda de los municipales que evidentemente no han visto satisfechas sus mínimas pretensiones.
Esta será una herencia mas de la próxima gestión para el próximo intendente que por otra parte pretende reiterar una práctica ya utilizada en otra oportunidad consistente en derivar un problema cuando tiene en sus manos los instrumentos para solucionarlo, al decidir enviar el Concejo un mensaje solicitando autorización para confirmar en sus cargos a más de cien subrogantes, cuando la ordenanza de presupuesto vigente, lo autoriza a excepcionar lo dispuesto en la emergencia, en lo relacionado al rubro “Personal”, cuando razones de necesidad y/o emergencia así lo requieran.
Es evidente que cuando no se toman decisiones políticas en el momento oportuno los problemas se desbordan y generalmente, como sucede muchas veces, el que paga no solo los impuestos sino los conflictos, es el vecino de la ciudad.
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