EL CONGRESO BOLIVIANO APROBÓ UNA CONTROVERTIDA LEY DE HIDROCARBUROS
En una tensa sesión, la Cámara de Diputados de Bolivia aprobó ayer finalmente y por mayoría absoluta una polémica ley de hidrocarburos, que deroga la legislación vigente desde 1996 y que impone un nuevo impuesto del 32% sobre la producción, que se sumará a la regalía del 18% en vigor.
El nuevo tributo será además calculado en “boca de pozo” por la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, que había quedado relegada del negocio petrolero en 1996.
En una compleja sesión parlamentaria, salpicada por algunos discursos encendidos, una mayoría de 59 votos a favor, contra 48 por el “No” y 3 en blanco aprobó el texto de la ley tal cual fue reformado en el Senado, después de que a principios de año, la Cámara de Diputados le remitiera a esa instancia su propia versión de la nueva ley.
Ahora debe ser enviada al presidente Carlos Mesa, para que la promulgue, la vete o la rechace.
Mesa ha señalado que se tomará los 10 días que le da la Constitución para analizar el texto, aunque anteriormente había señalado que muy probablemente devolvería la norma al Congreso porque no estaba de acuerdo con ella. Si actúa así, deberá ser el presidente del Congreso, Hormando Vaca Diez, quien promulgue la ley.
Cabe aclarar que el presidente llegó a ofrecer su renuncia para frenar la aprobación de esta ley. Incluso amenazó con vetarla. Si así lo hace son inciertas las consecuencias políticas que tendría esa medida.
La ley mantiene la actual regalía o pago fijo sobre la producción de hidrocarburos del 18 por ciento y crea un nuevo impuesto del 32%, que no podrá ser deducible ni acreditable por las compañías extranjeras en sus casas matrices, lo que es considerado por las firmas como una “regalía encubierta”. Establece la propiedad del Estado sobre los recursos energéticos “en boca de pozo”, con el fin de fiscalizar el negocio desde el origen y recuperar el poder de decisión sobre el uso y el destino del petróleo y el gas.
Obliga además a las petroleras a firmar acuerdos con las nuevas reglas de juego, en sustitución de los contratos vigentes.
La discusión en la Cámara baja, que duró unas siete horas, fue acalorada y cargada de acusaciones entre los partidarios de una reforma radical y los que querían un texto moderado.
Los diputados del Movimiento Al Socialismo, del líder cocalero Evo Morales, reiteraron su exigencia de que las trasnacionales petroleras que operan en Bolivia tributen una regalía del 50%. Reclamaron también el restablecimiento de una cláusula incluida inicialmente por Diputados para otorgar a los pueblos indígenas la potestad de vetar un negocio que se lleve a cabo en su territorio.
La nueva ley sancionada tras más de medio año de debates y presiones populares, sustituye a la normativa aprobada en el primer mandato de Gonzalo Sánchez de Lozada (1993-1997 y 2002-2003) para atraer la inversión extranjera. Con ella llegaron a Bolivia Repsol-YPF, British Petroleum, TotalFina Elf y Petrobras, entre otras.
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