EL CONGRESO NACIONAL APURA LA INTERVENCIÓN EN SANTIAGO DEL ESTERO
Pese a la persistencia de las turbulencias en la interna del peronismo, expresadas en la reunión de anoche del bloque de Diputados justicialista, el Gobierno espera que las dos Cámaras del Congreso aprueben hoy, o a más tardar mañana, el proyecto de intervención federal a los tres poderes de Santiago del Estero.
Una reunión de labor parlamentaria realizada en la tarde en Diputados demostró el acuerdo con la intervención de todos los bloques que componen esa Cámara, aun cuando varias fuerzas de oposición cuestionaron la tardanza en la decisión oficial y relacionaron el momento elegido por el Gobierno precisamente con el desarrollo de la interna del PJ.
En esa reunión de labor se acordó que la sesión en Diputados, Cámara iniciadora en el tema, comenzará sin falta a las 12 del mediodía, para que cerca de las diez de la noche la intervención cuente con la media sanción y pase a ser tratada inmediatamente en el Senado.
El proyecto de intervención enviado por el Gobierno, propone una intervención a los tres poderes provinciales por 180 días, prorrogables por decisión del propio Ejecutivo. Este es uno de los temas que objetan las fuerzas de la oposición, entre ellas el radicalismo y los bloques de centroizquierda, para los cuales la posibilidad de la prórroga debe ser definida por el Congreso.
En la reunión de labor hubo variados comentarios sarcásticos sobre la oportunidad de la decisión del Gobierno respecto de la intervención, cuando hasta hace unos días el ministro del Interior, Aníbal Fernández, aparecía públicamente debatiendo en contra de la medida, con el argumento de que no estaban configuradas las condiciones exigidas por la Constitución.
Las fuerzas de oposición, que venían impulsando la intervención desde el año pasado —inicialmente sólo al Poder Judicial—, se preguntaban en voz alta qué había cambiado en las últimas horas para decidir a Gobierno.
Ironizaban, especialmente, sobre el anuncio del Gobierno del envío de 13 cajas con antecedentes sobre la situación santiagueña que avalarían la decisión de la intervención.
“Hace mucho tiempo que conocemos el ejercicio autoritario del poder por parte de Carlos y Nina Juárez y sus niveles de corrupción, que sabemos de los numerosos casos de violaciones a los derechos humanos, de la arbitrariedad de las actividades de la Justicia y de la policía en la provincia”, comentaban los legisladores opositores.
Después, en la reunión del bloque del PJ en la que resurgió el clima de conflicto del congreso partidario de Parque Norte, hubo voces directas en contra de la intervención, expresadas por los diputados bonaerenses Daniel Basile y Saúl Ubaldini y el santafesino Angel Baltuzzi, entre otros.
Y, además, se generaron manifestaciones de disconformidad más generales y se produjeron retiros tempranos, como los de los diputados Chiche Duhalde, Manuel Balandrón, Marina Cassese y Carlos Caserio, un estrecho colaborador de José Manuel de la Sota.
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