EL CONSUMO SE RECUPERA LENTAMENTE
Sin mostrar un crecimiento significativo, los supermercados cerraron julio con una leve recuperación en sus ventas, que registraron un incremento de un 1,1 por ciento frente al mes anterior, lo que constituyó la segunda suba del año en importancia.
La mayoría de los analistas y de los empresarios, sin embargo, esperaba un repunte mayor en el consumo que diera cuenta de un proceso más consolidado de la recuperación de las grandes cadenas minoristas.
Según datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en la medición interanual, el incremento en las ventas de los supermercados llegó a un 8%, con lo cual se mantuvo en línea con la tasa de crecimiento que vino registrando en el último trimestre.
La lenta recuperación de las grandes cadenas también se desprende del dato de que hoy las ventas del sector están sólo un 20% por arriba del piso que se había registrado en abril de 2003. Otro factor que tampoco ayuda a la hora de hablar de una recuperación del consumo fue el relevamiento de las ventas en shopping centers. Según los datos oficiales, los grandes centros comerciales cerraron julio con un alza del 16% respecto del mismo mes de 2004, pero sufrieron una leve baja del 0,1% en relación con junio pasado.
Esta caída, sin embargo, puede ser relativizada, ya que el sector viene creciendo a tasas superlativas en los últimos tres años -impulsado por el turismo internacional- que son prácticamente imposibles de sostener en el tiempo.
CAMBIO EN EL CONSUMO
Una de las razones que podría explicar ese tibio comportamiento del consumo es la suba de los precios. Según el Indec, en julio, los precios en las góndolas de los supermercados registraron un alza del 1,2%, por lo que superó incluso a la inflación minorista del mes, que había sido del 1 por ciento.
En la consultora Home Research prefieren poner énfasis en un cambio en los hábitos de los compradores. “Hay una recuperación gradual del consumo, con el que se benefician los supermercados, aunque por el momento se vislumbra más en términos cualitativos que cuantitativos”, expresa José Luis Grandi, director de la firma que analiza la evolución del consumo a partir de los residuos de más de 600 hogares de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
En la consultora dicen que la mejora en el consumo puede causar una momentánea baja en los volúmenes de venta de algunos productos. Citan, como ejemplo, el champú.
“A medida que la situación económica mejora, algunos hogares están volviendo a comprar primeras marcas de champú que, como tienen un rendimiento mejor, se consumen menos en volumen que los productos con precios más baratos, lo que puede explicar este crecimiento menor del esperado en las ventas del sector”, señalan.
MENOR INFLACIÓN
La lenta recuperación del consumo, sin embargo, tiene un lado positivo. En las últimas semanas se especulaba que una fuerte reactivación de la demanda podría convertirse en otro factor que alimentara la suba de los precios. Sin embargo, diferentes analistas coinciden en que el mes en curso cerrará con una desaceleración en la inflación.
Según distintas estimaciones privadas, el costo de vida del mes que está a punto de terminar se ubicaría en torno del 0,5 al 0,7% frente al 1% registrado en julio.
“Las liquidaciones de ropa de invierno inciden hacia la baja en el índice de precios, que este mes difícilmente supere el 0,7%”, manifiesta el economista Pablo Rojo. El ex presidente del Banco Hipotecario igualmente advierte que la desaceleración de la inflación no implica que se trate de un problema completamente superado.
“El índice va a bajar contra julio, pero sigue siendo alto y ya nadie duda de que vamos a terminar el año con una inflación de dos dígitos, lo que no es precisamente una buena noticia”, agrega.
La suba de este mes se explica por los aumentos registrados en algunos alimentos, como la carne, y también de distintos servicios privados, que son los que muestran mayores atrasos en los precios relativos. Estos incrementos, a su vez, se verán parcialmente compensados por algunas bajas en otros rubros, como indumentaria y esparcimiento, que tradicionalmente registran fuertes caídas de precios en esta época del año.
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