“EL CONTROL DE LOS PRECIOS ES TAREA DE TODOS LOS ARGENTINOS”
Es el rosarino que hoy ocupa el cargo más alto a nivel nacional y está en el centro de la escena, donde se cocinan los temas más calientes de la política económica de la Argentina. A cargo de la Subsecretaría de Defensa del Consumidor, José Luis López, tiene a su cargo controlar -como tarea prioritaria- que se cumplan los acuerdos de precios que el gobierno está llevando adelante para frenar cualquier intento de disparada inflacionaria. Y al mismo tiempo, dejar contento al consumidor (por caso, todos los ciudadanos) el que con su humor puede desatar “expectativas”, esas que tanto le preocupan a la gestión de Néstor Kirchner.
Convencido de que los niveles de inflación “tienen que ir pegados” a los de crecimiento, “que la ministra Felisa Miceli estima que serán del 9% para este año”, el ex funcionario de la gestión de Héctor Cavallero en Rosario, insiste en que el control de los precios “no es sólo una tarea del gobierno central sino de todos los argentinos”. Por eso, aseguró que su gestión estará orientada a revitalizar las Secretarías de Comercio Interior de las provincias para que la gente “se involucre” y “sea consciente de que es un consumidor y por tanto, tiene derechos”.
-¿Continuarán con la política de sanciones económicas que hasta ahora llevó adelante la dependencia?
-Sí totalmente. Estamos revisando y analizando todo porque iniciamos una gestión nueva. Esta semana empezamos reuniones con todas las áreas, con cada uno de los directores y funcionarios de carrera de la Subsecretaría verificando los planes que tenían para este año y multiplicando las acciones porque, por tenemos como principal tarea el seguimiento de los precios. La prioridad número uno en materia de política nacional y del Ministerio de Economía es bajar las expectativas inflacionarias. En eso está todo el gobierno en su conjunto trabajando porque si esto se escapa, otra sería la política. El seguimiento se realizará a través de operaciones con nuestros inspectores y también con las asociaciones de consumidores. Hasta ahora tenemos hechos convenios con 156 centros de jubilados de Capital Federal y Gran Buenos Aires y con todo tipo de asociaciones civiles. Lo mismo intentamos potenciar en todo el país, porque entendemos que la movilización de la sociedad civil es fundamental y también es necesario que la gente se comprometa e introduzca esto, para que el tema de los precios no sea de la superestructura y para que la sociedad no sólo mire de afuera sino que se involucre. En la medida que no haya involucramiento no hay posibilidad que funcione.
-¿También están trabajando con los municipios y comunas?
-Trabajamos con la Federación de Municipios y Comunas de la cual participan todos los poderes Ejecutivos de la Argentina y en aquellos lugares donde la Federación no llegue, vamos a hacerlo nosotros. La tarea fundamental está centrada en el trabajo con los municipios y provincias. Estas participan junto a la Subsecretaría del Consejo Federal del Consumo, a través de sus Secretaría de Comercio Interior. El martes de la semana que viene citamos a todos para discutir estas cuestiones. Un ejemplo de la intención de trabajar así fue la semana pasada cuando se firmó el acuerdo con el sector cárnico. Al día siguiente todas las provincias tenían en su poder el acta, con la idea de que cada una lo haga cumplir o empujarlos a los que no tienen la impronta firme. Esta es una estrategia nacional que estamos armando porque siempre desde el interior -me incluyo porque soy rosarino- nos quejamos de que todo es para Capital Federal. Por eso, el martes comienzo a viajar a cada provincia para arrancar con esta misión. El 5 de mayo estaré en Tucumán y ya pedí la entrevista al gobernador Jorge Obeid.
-Muy pocos consumidores saben que en la provincia existe una dependencia que tiene poder de policía para sancionar actitudes de deslealtad comercial o demás. ¿Tratarán de potenciar esta presencia?
-Algunas provincias lo tienen y otras no. La tarea fundamental es que todas tengan una dependencia de comercio interior que tenga poder de policía y al mismo tiempo que lo apliquen. A nivel nacional en la Subsecretaría tomamos las denuncias y tenemos un cuerpo de inspectores que se ocupa de verificar y actuar. Lo que intentamos reforzar es la educación, porque todos somos consumidores pero no todos sabemos que tenemos derechos. A veces ocurre que no nos dan una factura o nos dicen que determinado servicio se prestará de una manera y luego es de otra. Muy pocos entienden que tienen un organismo y organizaciones para defenderlos. Esto es lo que vamos a charlar con el gobernador y también en Rosario con el organismo que depende del Concejo Municipal.
-¿Cómo controlarán que se cumplan los acuerdos de precios de la carne?
-Con la carne estamos trabajando a full y el secretario (Guillermo) Moreno lo está haciendo. Hoy no tengo información certera de que tenemos el asado de novillo a 6,5 pesos en todas las carnicerías, pero en los supermercados de Capital Federal doy fe que está a ese precio.
-¿Qué pasa en el interior?
-Acá hay que hacer lo mismo. Desde la Secretaría de Comercio Interior de cada provincia. Por ejemplo, cuando se realizaron los acuerdos de precios de alimentos en el interior no se replicaron. Se tendrían que haber convocado a todos los sectores en cada región o incluso ciudad para que traigan las listas de precios de los 351 artículos consensuados. Eso no se hizo y si hubiera ocurrido quizás todo sería distinto para el consumidor, ya que hay productos que en el interior tienen otros precios. Si todos no nos involucramos en bajar las expectativas inflacionarias estamos complicados. No es una tarea sólo del gobierno central, sino de todos los argentinos. Por caso, entre lunes y martes me reúno con los representantes del Mercado de Hacienda de Rosario para discutir estos temas.
-¿Cuáles son las previsiones de inflación que se manejan para este año?
-Tenemos que andar pegados a la tasa de crecimiento, no escaparnos mucho más de ese nivel sería un logro espectacular. El primer trimestre dio bien y en abril tendríamos que estar abajo del 1% y así vamos a cerrar un cuatrimestre bueno y con expectativas importantes para el próximo año. Con este sistema de consensos hemos bajado las expectativas y esto permite una dinámica distinta en la política económica nacional.
-¿En esto también juega el tope del 19% que el gobierno le puso a los incrementos salariales?
-Estamos tratando de modificar las conductas. Ahora hay que ver los costos actuales y no los de tres o cuatro años atrás y no tenemos que multiplicar por dos o por tres, este es otro país, no el de la década del 90. Ahora rige una nueva lógica que son los costos y en base a eso discutimos y a partir de allí se fijará la rentabilidad empresaria y también los ingresos de los trabajadores. Si nosotros seguimos trasladando todo y diciendo que los precios son de los 90 y por eso tenemos que acomodarlos a la devaluación estamos errados. Hoy la nueva impronta son los costos y a partir de allí se fijan precios y ganancias. Lo mismo ocurre con los trabajadores que tienen que ver la realidad, el otro país no existe. Este es uno en pleno crecimiento y con perspectivas distintas.
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