EL CORAZÓN DE CORIA DIO VUELTA LA HISTORIA
Me voy más contento por cómo di vuelta el partido que por cómo jugué”. Guillermo Coria resumió así, a la perfección, lo que fue su triunfo de ayer ante el francés Julien Benneteau por 7-6 (7-3), 2-6 y 7-5 que lo depositó en los cuartos de final del Nasdaq-100 de Key Biscayne, donde hoy a las 15 (17 de Argentina) enfrentará al alemán Nicolas Kiefer en la cancha central.
Benneteau, quien había sorteado la clasificación, lo tuvo al borde de la eliminación a Coria en un partido que se extendió por dos horas y 32 minutos. “Me falló la concentración en los momentos decisivos”, reconoció el perdedor, en tanto Coria también fue categórico: “Tuve suerte en un par de puntos en los que él sintió la presión”.
El argentino, tercer favorito en el cemento del Crandon Park, estuvo 5-2 abajo en el tercer set de un partido en el que mostró muy poco de su nivel y en el que fue dominado casi todo el tiempo.
“Jugué con la cabeza y el corazón. Sólo por eso gané y me voy contento”, enfatizó el pibe rufinense, quien también zafó por la clase y el talento que posee, como el drop que tiró para quebrarle el saque a Benneteau en el noveno game del tercer set. Después ganó su servicio en 0, volvió a quebrar y lo definió en el segundo match point.
Benneteau salió a jugarse al todo o nada. Así conectó 54 tiros ganadores, pero también cometió 49 errores no forzados, demasiados para los sólo 13 de Coria.
“Vine acá a ganar, pero debo reconocer que la Copa Davis me da vuelta por la cabeza. Pero tengo que concentrarme en este torneo y mejorar, porque Kiefer es un jugador muy complicado”, dijo Coria.
Su adversario, quien ayer eliminó en dos sets al francés Sebastien Grosjean, viene de una buena seguidilla en cemento, con finales en Scottsdale y Memphis.
Hasta ahora, Coria lo enfrentó en tres oportunidades, con dos triunfos (Roland Garros 2003 y Auckland 2004) y una derrota (Washington 2000).
En caso de ganar, Coria se enfrentaría en las semifinales con el vencedor del choque que también sostendrán hoy el chileno Fernando González y el rumano Andrei Pavel.
Este contenido no está abierto a comentarios

