EL CORONEL LANDONI NO DECLARÓ Y PIDIÓ PRISIÓN DOMICILIARIA
El coronel retirado Carlos Miguel María Landoni se presentó ayer ante el juez federal Jorge Urso quien había ordenado su detención 24 horas antes. Lo hizo acompañado de la defensora oficial que solicitó su detención domiciliaria al tener más de 70 años, por lo cual el militar regresó a Rosario. Landoni está sindicado por el juez Urso como uno de los responsables de la aplicación del Plan Cóndor en Argentina, al haber sido el jefe del Batallón de Comunicaciones del Comando 121 con asiento en Rosario desde enero de 1977 hasta enero de 1979. “El militar enfrenta las responsabilidades penales por la figura de la asociación ilícita y acuerdo criminal al haber integrado una de las cúpulas militares que junto a las fuerzas policiales de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia que comprendía el intercambio de información, en procura de la identificación, entrega y posterior eliminación de ciudadanos de estos países”, según explicó a Rosario/12 el fiscal de la causa Gerardo Pollicita.
Landoni se presentó ayer por la mañana en el juzgado federal a cargo de Urso mandó detenerlo vía exhorto a su par rosarino Omar Digerónimo, quien firmó la orden la noche del martes. Sin embargo cuando la comisión de la Policía Federal llegó hasta el domicilio de Viamonte 1158, su hija habría asegurado que no estaba en esa vivienda.
El militar rosarino había viajado a Buenos Aires donde se presentó junto a la defensora oficial Perla Martínez, con quien cumplimentó dos trámites: primero se negó a declarar, y luego solicitó su detención domiciliaria habida cuenta de su edad. Luego de cumplir ambos trámites, regresó a Rosario donde permanecerá en el mismo domicilio de calle Viamonte donde fue escrachado por la agrupación HIJOS el 31 de mayo del año 2000. Esta fue al primera noticia para su vecinos acerca del pasado del “coronel” como lo conocían en su barrio. De allí en más fue señalado como “cómplice de desapariciones asesinatos, torturas y robos de menores producidos entre el 77 y el 79 en el área de acción del Comando del Segundo Cuerpo”, tal como lo sindicara HIJOS.
Esta fue una jornada simultánea de escrache en todas las regionales del país y de Uruguay, Chile, Paraguay y Brasil que tuvo como objetivo denunciar la vigencia del Plan Cóndor en todo Latinoamérica.
Este no fue único dolor de cabeza para el militar: seis meses después el 1 de diciembre Landoni, fue nuevamente escrachado pero esta vez en la sede del Comando del Segundo Cuerpo de Ejército de Sarmiento al 1300
en momentos en que en el interior presentaba su libro El general José de San Martín, Padre de la Patria.
En esta oportunidad los jóvenes de HIJOS desplegaron banderas en el frente del edificio militar en la que recordaban frases célebres del Libertador: “La patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes, ni le da armas para que cometa la bajeza de abusar de estas ventajas ofendiendo a los ciudadanos con cuyos sacrificios se sostiene”. La presentación no sirvió de lugar de encuentro con el represor que fue resguardado por las autoridades militares del contacto con la prensa, e incluso evitaron que hablase durante el acto.
En aquel momento sólo se permitió que los medios televisivos y gráficos tomen una imagen del coronel retirado. La misma que ayer ilustraron las páginas de los diarios rosarinos con su rostro.
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