EL CRIMEN DEL EMPRESARIO Y SU ESPOSA, RODEADO POR EL MISTERIO
Un empresario y su pareja fueron asesinados en su casa de la localidad bonaerense de San Nicolás. En la pared, quedó escrita con sangre de los muertos la palabra “Leo” y la Policía quiere determinar si fue un mensaje mafioso de los asesinos o una pista que dejaron las víctimas. Por el hecho hay tres sospechosos detenidos, un hombre y dos mujeres.
Roberto Juan Nasif, de 47 años, un empresario y dueño de un local bailable de San Nicolás, y su pareja Mónica Ramírez aparecieron hoy muertos. Sus cuerpos fueron hallados ayer por la noche, en la casa de la calle Caseros 39 bis, en el barrio “Automóvil Club” de San Nicolás. “La mujer tenía profundos golpes en la cabeza, que le fueron efectuados con un martillo, mientras que el hombre fue asesinado de un balazo disparado a quemarropa”, informó un jefe policial de esa localidad a la agencia DyN.
A esta altura, la principal duda de los investigadores gira alrededor del nombre que apareció escrito cerca de las víctimas. La Policía aguarda que los peritos determinen si se trató de un mensaje mafioso de los asesinos. O si, en su agonía, la víctima alcanzó a escribir el nombre de su supuesto agresor con su propia sangre.
Fuentes policiales consultadas por la agencia DyN dijeron que “la pista más firme con que cuentan los investigadores es que el móvil del homicidio sería por un ajuste de cuentas a partir de un negocio inmobiliario”. Según las mismas fuentes, “a mediados de agosto pasado Nasif le había alquilado a un hombre de nombre Leonardo por varios miles de pesos un local en San Nicolás para instalar un boliche bailable”.
El inquilino -agregó la fuente- habría invertido varios miles de pesos para poner en condiciones el lugar y, cuando se disponía a habilitarlo, en diciembre pasado, el edificio fue rematado por una deuda judicial. Los investigadores creen que el empresario sabía lo del remate y no le habría advertido a su inquilino, quien posteriormente le habría reclamado la restitución del dinero invertido, supuestamente sin éxito.
Poco después del asesinato, la Policía recibió un llamado telefónico de una comisaría de Rosario en el que les informaron que habían detectado un herido de bala en un hospital de esa ciudad. Este hombre –dijeron- tendría alguna vinculación con el doble homicidio.
El sospechoso presentaba una herida realizada con un pistolón de características similares a un arma encontrada cerca del cuerpo de Nasif. Por este motivo, se cree que la víctima habría disparado en defensa propia antes de morir.
Entonces, el herido y dos mujeres que fueron a visitarlo al hospital quedaron detenidos. Se sospecha que pudieron haber participado en el asesinato del empresario y su pareja.
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