EL CRIMEN DEL MAESTRO SERÍA LA OBRA DE UNA SOLA PERSONA
Fuentes cercanas a los investigadores del alevoso crimen dijeron que las otras dos personas que fueron llevadas a sede policial en un primer momento son la novia y el padre de Jorge T., pero éstos sólo fueron demorados en averiguación del hecho.
Algunas versiones indican que Delgadino, de 41 años de edad, frecuentaba la casa de quien se convertiría en su asesino. Esto da pie a pensar que cuando el maestro salió de compras el domingo por la noche no fue asaltado o secuestrado por su victimario. Presuntamente él mismo, por su voluntad fue al volante de su automóvil hasta la casa de calle Derqui.
No obstante los progresos de la investigación no alcanzan a explicar qué fue del automóvil de Delgadino, un Fiat Uno de color rojo que desapareció esa misma noche. Tampoco se tendría noticia de la tarjeta de débito que el docente tenía en su mano, cuando una colega lo vio por última vez junto a la caja de un supermercado.
Delgadino, docente titular de la escuela Brigadier Gral. Juan Manuel de Rosas, desapareció el último domingo en horas de la noche y no se tuvo noticias de él hasta que el jueves a la tarde el joven Jorge T. condujo a los policías que lo habían detenido hasta su nuevo domicilio.
En el lugar, bajo el piso cerámico de un dormitorio, fue hallado el cadáver del infortunado docente. A su lado los bomberos que trabajaron en el lugar hallaron un bate de béisbol ensangrentado. Con ese elemento Jorge T. habría golpeado a Delgadino en la cabeza para quitarle la vida.
Este contenido no está abierto a comentarios

