EL CRUCERO GAY, TODO UN ESPECTÁCULO EN EL PUERTO
Se asomaban desde los balcones de los camarotes y saludaban. Brindaban y hasta se besaban para las cámaras. Eran algunos de los más de 600 pasajeros del crucero gay Insignia Oceania que partió anoche desde el Puerto de Buenos Aires.
“Disfrutamos mucho: la comida, el vino, el shopping. Todo imperdible y a buen precio”, comentaba un sonriente rubio que viajaba junto a otros dos amigos de Filadelphia. Luego hacían planes para regresar el año que viene a conocer el Sur.
Muchos de los turistas se mostraban amables y conversadores. Shawn O’ Hearn (42) venía junto a su pareja, Ed, entusiasmado con su primer viaje por América latina. “Siempre quise hacer un viaje como éste. Ahora sabemos que Buenos Aires es un interesante destino. Fuimos a bailar y la pasamos muy bien”, explicó.
Shane, una de los 400 tripulantes, que también son todos homosexuales, explicó: “En Buenos Aires nos recibieron bien, no como en Turquía o Costa Rica, donde hubo manifestaciones en contra del turismo gay”.
Los micros iban y venían con gente desde la sala de embarque hasta la rampa de ingreso al crucero. El barco se preparaba para zarpar. Y Buenos Aires ganó un poco más reconocimiento como una de las ciudades latinoamericanas con el título de gay friendly”.
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