EL CURA DEL ESCÁNDALO SE REUNIÓ CON EL ARZOBISPO Y DIJO QUE NO LO SANCIONARÍAN
El sacerdote destacó que el encuentro fue “positivo” y expresó que en Ñañez “no hubo ninguna expresión de autoritarismo, ni de poder”. Y aclaró que el arzobispo le dijo que “no tiene interés en sancionarme”, aunque “esperará el dictamen del Tribunal Interdiocesano para emitir un juicio”.
En declaraciones a Canal 8 de Córdoba, aclaró que “lo noté nervioso a él”. Y admitió: “Yo tenía interés de saber si iban a pedir sanciones al Vaticano y cuál era el delito que yo había cometido”. Ayer, en declaraciones a Clarín, Mariani había dicho: “No le tengo miedo a nada”.
El polémico sacerdote de 77 años sostuvo hoy que para echarlo de su parroquia La Cripta, del barrio Villa Belgrano, “tendrán que hacer un juicio eclesiástico”, aunque aclaró que “Ñañez me dijo que acatará cualquier sanción de la Iglesia”.
Por la mañana, había considerado “muy duro” el comunicado del Arzobispado de Córdoba que desaprobó su libro “Sin Tapujos, la vida de un Cura”, en el cual el padre cuenta, entre otras cosas, relaciones sexuales que mantuvo a lo largo de sus 53 años de sacerdocio.
La publicación, que se vendió ayer como “pan caliente” y que se agotó a las pocas horas, critica el celibato impuesto por la Iglesia Católica. La primera tirada del libro, de unos 2.000 ejemplares, se vendió a ritmo vertiginoso, y la editorial La Docta ya piensa lanzar para las próximas horas unos 10 mil ejemplares más.
En el libro, Mariani no sólo cuenta sus experiencias amorosas, sino también su vida como sacerdote luego de ordenarse en el año 1951. También narra los ataques y persecuciones que sufrió en los años del proceso y su amor por el scoutismo.
Los párrafos más polémicos, sin duda, son los que expresan su violación al celibato. “Llegó el momento en que, delicadamente decidimos expresarnos nuestro amor ardiente y definitivo. Podía escuchar mis palpitaciones, extasiado ante la maravilla del cuerpo que se ofrecía. Lo abarqué pegándome a él con el sudor de la piel y la fiebre del corazón…”, relata en su libro.
Otro párrafo alude a una relación homosexual: “…Antonio se animó a proponerme una experiencia de relación sexual que tratamos finalmente de llevar a cabo, pero resultó frustrante. Las mutuas inhibiciones prevalecieron sobre nuestra momentánea permisividad y apertura”.
A pesar del impacto que generó en la opinión pública sus confesiones, Mariani afirmó que mañana y el domingo ofrecerá misas “como siempre”.
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