EL DAVID, DE MIGUEL ÁNGEL, EN UNA "JAULA" DE AIRE PURIFICADO
Una “jaula de atmósfera purificada” -o un hipersofisticado sistema de chorros de aire puro- protegerá al David, de Miguel Angel. Y es que la estatua más famosa del mundo, que fue recientemente restaurada, se encuentra amenazada por la polución atmosférica que causan con su ropa, zapatos y transpiración, los casi 5000 turistas que a diario la visitan, en el Museo de la Galería de la Academia, en Florencia.
Hay que hacer algo para que esta suciedad no se acumule en el magnífico y admiradísimo mármol de Miguel Angel (1475-1564), y no arruine los larguísimos y polémicos trabajos de limpieza que le devolvieron todo su esplendor, en mayo último.
Según explicó ayer Antonio Paolucci, titular de los museos de Florencia, la idea de poner a punto una suerte de “muro de aire” alrededor de esta maravilla del Renacimiento es “una solución no invasiva, invisible”, que podrá aislar de las impurezas al David, manteniéndolo visible, sin tener que rodearlo con una protección de vidrio. Inédito, y considerado “revolucionario”, este nuevo sistema para proteger los cientos de obras de arte que hay en los miles de museos de Italia, fue fruto de una investigación hecha por el Consejo Nacional de Investigaciones del país y la Universidad de Roma.
Y por primera vez se utilizará para preservar, a partir del año próximo, el “capolavoro” de Miguel Angel, una obra que el año último atrajo a 16 millones de visitantes, y dejó ganancias por 40 millones de euros.
Capa de impureza
Después de haber logrado devolverle el esplendor original luego de una de las restauraciones más discutidas de la historia, los expertos se dieron cuenta de que sobre la estatua más famosa del planeta se iba creando una capa de impurezas, provocada no sólo por masas de aire contaminado, sino también por la suciedad que, inconscientemente, llevan consigo los turistas.
“Así, descubrimos que el David restaurado se encontraba bajo riesgo, porque se iba cubriendo de polvo, y esto nos obligaba a limpiezas periódicas, que no son algo bueno para obras tan delicadas”, explicó al diario La Repubblica Franca Faletti, directora de la Galería de la Academia.
“Lamentablemente, el problema de la contaminación es un problema externo a la galería, que tiene que ver con la polución que hay en Florencia”, agregó.
Alfombra especial
Además de una “barrera de aire limpio” -que jamás chocará contra la escultura-, Faletti adelantó que también se está pensando en la instalación de alfombras especiales, y de un corredor ventilado, dotado de un sistema que aspire el polvo que traen en sus ropa y zapatos los visitantes.
Según explicó el profesor Livio De Santoli, uno de los inventores de este nuevo sistema de protección, el “muro” de aire puro que salvará al David es sólo el comienzo de un gran proyecto, que incluirá por ejemplo la Capilla Sixtina, en el Vaticano, y demás joyas del arte. “Hemos empezado con el David, pero para un país como Italia, lleno de obras maestras, el camino es mucho más largo.”
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