“EL DEBATE QUE SE ABRE NOS PERMITIRÁ SABER DÓNDE ESTAMOS PARADOS”
El reconocido penalista rosarino Daniel Erbetta, ex decano de la Facultad de Derecho de Rosario, se refirió esta mañana a la polémica presentación realizada ayer por la comisión de juristas, en la que se pone en discusión una reforma al Código Penal que incluye puntos fuertes como la despenalización del aborto, de la tenencia de marihuana y de la eutanasia, entre otros.
Erbetta comenzó advirtió que esta comisión fue designada hace un año y medio, por lo cual no se debe concluir que las reformas propuestas no hayan sido discutidas en profundidad. Además, el especialista destacó que esta es la primera vez que se pone en discusión la totalidad de las normas penales vigentes en el país. “Lo que se ha realizado es poner en debate no sólo el Código Penal sino también las más de 60 leyes especiales que están dispersas en distintos estatutos”. Esto permitirá, según explicó Erbetta, condensar en un cuerpo único todas las normas penales que rigen la vida de todos los argentinos.
El abogado agregó que los cambios propuestas no se agotan en los tres puntos más polémicos –las reformas a la legislación sobre el aborto, la eutanasia y la tenencia de drogas para uso personal–, sino que incluyen “modificaciones sustanciales al sistema de penas y de respuestas punitivas, al criterio de imputación, a los delitos de lesa humanidad y a los delitos contra los trabajadores”, entre otras.
Para Erbetta, la propuesta de la comisión de juristas va a dar lugar a una discusión seria “que nos permitirá saber dónde estamos parados”. Por ejemplo, en el caso de las modificaciones a las leyes que rigen el aborto, el especialista explicó que las excepciones contempladas hoy por el código han contemplado dos cuestiones: la constitucional y la de eficacia. “La constitucional –continuó– tiene que ver con que se quieren evitar las muertes de las madres; la de eficacia tiene que ver con que los abortos clandestinos constituyen la principal causa de muerte para las mujeres, pero sólo para las de determinada clase social; para otros sectores sociales, los centros privados garantizan total impunidad”.
En cuanto al debate sobre la despenalización del uso de drogas –y de su producción, también para uso personal–, Erbetta adelantó que en poco tiempo va a haber un “pronunciamiento importante” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. “La Corte ya tuvo una posición favorable durante la presidencia del doctor (Raúl) Alfonsín (1983-1989); luego la Corte de la mayoría automática (en obvia alusión a la época de Carlos Menem) volvió para atrás. Pero hay una cuestión concreta: nuestra Constitución y nuestro Código Penal no penalizan la auto-lesión; desde esta perspectiva es sostenible decir que aquel que tiene drogas para consumo personal en su casa no perjudica la salud pública. Y desde una perspectiva de eficacia, la ley de drogas es la prueba del fracaso más grande de una ley penal: nunca se ha invertido tanto dinero y nunca se han conseguido tan pocos resultados”, señaló Erbetta.
Además, opinó que –de prosperar el proyecto– los jueces van a poder apoyarse en un cuerpo legal más firme y claro, en contraposición al “desordenado” sistema actual. “Un Código Penal tiene que ser algo simple –siguió el abogado–. Tiene que facilitar el trabajo de los jueces, porque hay que lograr que las penas se apliquen y se cumplan”.
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