EL DEFENSOR DE FRATTI PIDIÓ QUE REVOQUEN SU PROCESAMIENTO
El defensor de Ricardo Ángel Fratti pidió que se le revoque el auto de procesamiento a su defendido por el delito de estrago culposo. En relación a la ampliación que solicitó el fiscal Favaretto sobre los imputados por la posible comisión del delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, el doctor Jorge Pegassano planteó la prescripción de la acción penal.
El defensor general considera que no es hacer justicia procesar a su defendido con fundamentos genéricos y por una supuesta omisión culpable en una catástrofe como la acaecida según los argumentos del juez instructor, Jorge Patrizi.
Tampoco existen indicios determinantes del cumplimiento o violación de una ley concreta como las que se mencionan y menos aún la ley de ministerio, cuando de dicha norma no surge que la autoridad de aplicación sea la Dirección Provincial de Obras Hidráulicas de la que Fratti era su titular.
El ilícito atribuido a Fratti requiere también un poder actuar y ha quedado palmariamente demostrado que los superiores a él, entre ellos el gobernador Reutemann, se encontraba en el lugar de los hechos en forma permanente y el día 27 de abril de 2003 se hizo presente en el Tramo II cuando empezó a entrar el agua.
Lo descripto lleva a sostener a la defensa de Fratti que quien tenía el control de la situación era precisamente el gobernador, la máxima autoridad de la provincia en ese momento, quien contaba con todas las facultades y los medios a su alcance para paliar o solucionar la situación que se presentaba como grave.
OBEDIENCIA DEBIDA
El doctor Pegassano se pregunta cómo podía haber actuado su defendido cuando su superior jerárquico máximo se encontraba en el lugar de los hechos supuestamente verificando lo que allí sucedía e indicando o interiorizándose de lo acontecido.
Pegassano recuerda que Fratti fue llamado al lugar de los hechos recién el día 28 por el ministro de Obras Públicas de la provincia, Edgardo Berli, o sea con posterioridad a la toma de conocimiento mediante un recorrido exhaustivo del gobernador Reutemann.
Por eso resulta irrisorio, grosero e injusto para Pegassano atribuir responsabilidad por semejante catástrofe a un funcionario de segunda línea, quien tenía un escaso presupuesto para disponer.
EL HOSPITAL DE NIÑOS
Queda claro entonces que Fratti no pudo actuar, simplemente porque se encontraba Reutemann verificando y controlando la situación en todos los sectores en riesgo.
También el mismo gobernador se constituyó en el Hospital de Niños casi en forma simultánea, lo que nos da la certeza que conocía los hechos, recorría y monitoreaba personalmente la zona, por lo que no era necesario avisarle nada de lo que estaba ocurriendo.
La presencia de la máxima autoridad significa no sólo estar al tanto de la situación y su gravedad, sino que supuestamente está analizando qué órdenes dar a sus inferiores.
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