EL DEFENSOR PÚBLICO DE LOS TRIBUNALES FEDERALES REPRESENTA A AMELONG Y CONSTANZO
Cuando hace once años asumió como defensor público oficial de la Justicia federal de Rosario Osvaldo Gandolfo nunca imaginó que le tocaría defender a los represores acusados por el terrorismo de estado ejercido en jurisdicción del II Cuerpo de Ejército, pese a lo cual actualmente asiste en la causa conocida como Quinta de Funes o Guerrieri a los procesados Juan Daniel Amelong, Eduardo Constanzo y Carlos Sfulcini, al mismo Amelong y a Eugenio Zacarías en la causa Jordana Testoni, y a Pedro Rodríguez y Rubén Cervera en la causa San Lorenzo. Gandolfo dice que “no puede darse el lujo de elegir a quién defiende”, que la máxima aspiración posible en este juicio es “obtener la libertad condicional de sus defendidos” y que como defensa ve que las leyes de la impunidad y los más de treinta años que han pasado desde que ocurrieron los hechos que recién ahora se juzgan “han generado falencias jurídicas” que benefician a los militares.
—¿Le provoca dilemas morales defender a ex represores?
—No puedo elegir. Pienso que Carlos Tabárez, quien era el defensor de la Corte y como tal tuvo que defender a Jorge Rafael Videla en el juicio a las Juntas, debe haberse sentido como yo. Tengo una única manera de defender a alguien y es la que uso.
—¿Tiene una única estrategia para los seis casos o una en cada caso?
—No, una en cada caso. Ya he apelado lo seis procesamientos de mis seis defendidos y he pedido el aseguramiento de pruebas, aunque en muchas casos no se ha respondido a mis pedidos.
Gandolfo asegura que no lo sorprendió la nulidad de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, “por el clima político que se vive”, y que siempre supo que esto sucedería.
Admite que su tarea “no es fácil” aunque de las tres causas en las que defiende a militares la que ve con más posibilidades de lograr la excarcelación de sus defendidos es en la de San Lorenzo, en la que se investiga la existencia de una presunta fosa común en el cementerio de esa localidad. “Creo que en cuanto se incorporen algunas pruebas que pedí se torcerá el rumbo de esa investigación y Maderna y (Rubén) Cervera tendrán que quedar libres. Tengo pedidas seis declaraciones testimoniales quecambiarán el curso de la causa”, afirma Gandolfo .
El perjuicio que ha acarreado para las investigaciones el tiempo de parálisis de las causas en virtud de la declaración de las leyes de la impunidad –algo que ya habían advertido los abogados de los organismos de derechos humanos, es decir de la parte querellante– es reconocido por Gandolfo como “una fuente de falencias jurídicas que da argumentos a la defensa”. “Investigamos causas de hace treinta años. En algunos casos hay pruebas exiguas y en otras no hay documentación”, explica el funcionario.
El defensor público federal dice que no sabe por qué los ex represores que representa no han elegido abogados privados y han optado por sus servicios.
“He hablado con todos y cada uno; no me interesa por qué no optan por un abogado propio. Videla en su momento no lo hizo porque sostenía que la Justicia civil no podía juzgarlo sino sólo la militar, pero eso ha quedado saldado con el paso del tiempo. Como sea, yo no puedo negarme. Sé que hubo casos en Buenos Aires de defensores que se han negado porque se consideraban alcanzados por el accionar de sus potenciales defendidos, al ser parientes directos de desaparecidos por ejemplo, y se les ha negado la posibilidad de quedar eximidos. En eso, la Justicia federal tiene mandato muy claro de garantizar la defensa de los acusados del terrorismo de Estado”, dice.
La reactivación de las causas, paralizadas durante décadas, muestra hoy “tiempos demasiado acelerados para la infraestructura con la que cuenta el juzgado federal”, advierte Gandolfo, aunque, del otro lado, el equipo jurídico de Derechos Humanos viene reclamando “más celeridad en las citaciones y posteriores encarcelamientos”.
Gandolfo afirma que “percibe la voluntad social de que los ex represores queden presos”, y quizás por eso mismo afirma que el máximo objetivo de la defensa es “lograr las libertades condicionales” de sus defendidos, hoy todos ellos detenidos menos Eugenio Zacarías. “No creo que se encuentren razones para detener a Zacarías cuando sus modos fueron elogiados por los mismos cautivos, como el caso de (Adriana) Arce (actualmente una de las secretarias del juez Baltazar Garzón)”, agrega el defensor.
Seis testimonios nuevos“para dar vuelta la causa San Lorenzo”
Tras el dictamen de procesamiento de sus representados Rubén Cervera y Pedro “Pili” Rodríguez en la causa en la que se investiga la existencia de una fosa común con cadáveres NN en el cementerio de San Lorenzo, el defensor público de la Justicia federal, Osvaldo Gandolfo, cree que “el rumbo de la causa se va a torcer en los próximos días” a partir de pruebas que aportarán sus defendidos y que tanto Cervera como Rodríguez recuperarán la libertad.
Esa investigación se inició a partir de la denuncia de una vecina de San Lorenzo que se presentó a declarar en el juzgado federal 4, a cargo de Omar Digerónimo, para denunciar que había visto “a camiones del Ejército y personal militar arrojar bolsas de consorcio y cuerpos en una fosa común del cementerio de San Lorenzo” entre 1976 y 1978, plena dictadura militar.
La época en la que esto ocurriría y la presencia militar abrió sospechas sobre la posibilidad de que la fosa pudiera contener cuerpos de militantes detenidos asesinados en centros clandestinos y actualmente un equipo de antropología de la Universidad nacional de Rosario está trabajando en la reapertura de la fosa y análisis de los restos óseos.
En esa causa, la estrategia de la defensa, Osvaldo Gandolfo, es pedir que se desglose la causa y se separe la investigación sobre la existencia o no de una fosa común con cadáveres que podrían corresponder a militantes desaparecidos durante el terrorismo de Estado de la investigación sobre la responsabilidad de Cervera y Rodríguez en la existencia de tal fosa. Además pidió la citación a declarar de seis personas, cuyos testimonios, dice, “pueden cambiar el rumbo de la investigación”.
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