EL DESEMPLEO AFECTA A MÁS DE 1,85 MILLONES DE PERSONAS
El índice de desocupación en los centros urbanos del país se ubicó en el 12,1% de la población activa en el segundo trimestre del año, lo que permite estimar que más de 1,85 millones de personas buscan trabajo y no lo encuentran -casi 400.000 menos que un año atrás-, en tanto que 1,97 millones están ocupadas, pero menos de 35 horas a la semana, por lo que son consideradas subocupadas. Así, son algo más de 3,8 millones los habitantes del país que tienen algún problema de trabajo.
El índice de desempleo -que había anticipado días atrás el presidente Néstor Kirchner- fue confirmado ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), que difundió un avance de los resultados de la última Encuesta Permanente de Hogares (EPH), cuyos datos completos se informarán el mes próximo.
Según el organismo, si se considerara a todos los beneficiarios de planes sociales como desocupados, el desempleo ascendería al 15,7 por ciento. Así, el número de desocupados treparía a casi 2,4 millones de personas. Por su metodología, el relevamiento oficial considera como ocupados a los perceptores de programas sociales sólo cuando éstos declaran que realizan a cambio una contraprestación.
En comparación con el año pasado, los datos muestran un crecimiento de la tasa de empleo, del 39,4 al 40,1%, y hoy los ocupados son unos 13,5 millones. Es un comportamiento positivo, pero algunos economistas advierten sobre la desaceleración que se observa en la creación de fuentes de trabajo (ver aparte).
Creación de puestos
Si bien los datos del Indec son preliminares y no están desagregados por jurisdicciones geográficas, datos aportados por fuentes del Ministerio de Economía permiten estimar que, en el año, se habrían creado unos 325.000 puestos. La diferencia entre los empleos generados y la cantidad -mayor- de personas que pudieron abandonar su condición de desocupados se explica por el hecho de que en el segundo trimestre de este año fue menor la cantidad de gente buscando trabajo. Si se hubiera mantenido la proporción de activos, el desempleo habría sido un poco más alto.
De hecho, mientras que en la última medición la tasa de actividad fue del 45,6%, un año atrás había sido del 46,2 por ciento. Se trata de un índice que mide, sobre la población total, cuánta gente trabaja o busca hacerlo. Por eso, pese al lógico aumento poblacional, hubo este año unas 75.000 personas menos en actividad. Los analistas se resisten a arriesgar las posibles causas de esta caída de la tasa, que podría responder tanto a hechos positivos -como una mejora en los ingresos del hogar, que haría innecesario el trabajo de más miembros de la familia- como negativos -como podría ser el desaliento porque la tasa de creación de empleos fue menor que en períodos anteriores-.
De cualquier manera, hay que tener en cuenta que la tasa de actividad de 2004 había sido la más elevada entre las relevadas por las últimas mediciones del Indec.
Todos los índices informados por el Indec corresponden a los 28 conglomerados urbanos con más habitantes del país, en tanto que los datos referidos a la cantidad de personas afectadas contemplan una estimación extendida a toda la población de centros urbanos, que es aproximadamente el 90% de los habitantes de la Argentina. En las localidades en las que el instituto realizó la medición se concentran 9,3 millones de ocupados y 1,3 millones de desempleados.
Más empleos
Con respecto a la creación de nuevos puestos de trabajo, si de la lista de ocupados se quitara, para ambos períodos, a los beneficiarios de planes sociales allí incluidos, se obtendría una tasa de creación de puestos mayor, y podría estimarse la existencia de unos 460.000 puestos más que el año pasado. Esto ocurre porque la cantidad de planes sociales está en baja y, consecuentemente, su peso disminuye sobre la cantidad de empleados.
Las estadísticas muestran también una caída significativa de la subocupación con respecto a 2004. El porcentaje de personas en actividad que trabaja menos de 35 horas a la semana y desea hacerlo más cayó del 15,2 al 12,8%, lo que podría estar indicando alguna mejora en la calidad del empleo creado, sin bien todavía no se conocen esos indicadores. De ese índice, un 8,9% corresponde a los subocupados que están en una búsqueda activa de otro empleo, en tanto que un 3,8% no busca.
Si se comparan los resultados de la EPH con los del primer trimestre del año, la evolución fue también positiva: la desocupación en ese período había sido del 13%, luego de haber experimentado un alza con respecto al 12,1% del cuarto trimestre del año pasado.
Según Daniel Kostzer, analista del Ministerio de Trabajo, la creación de empleo que se observó “es interesante”, en tanto que calificó como “muy significativa” la caída de la tasa de desempleo.
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