EL DESEMPLEO BAJÓ A 8.9% EN RAFAELA
La progresión de datos de desempleo indica, además del 19% del 2002, que en el 2003 fue del 14,9% y en el 2005 el índice bajó al 9,3% siendo el sector de los servicios el que mayor mano de obra absorbió con un 44% luego la industria con el 24%, comercio con el 20,8% y la construcción el 9,39%.
El relevamiento se llevó a cabo entre el 7 y el 14 de mayo en 670 viviendas de Rafaela. Se entrevistaron a 1.640 personas mayores de 14 años, y se advierte que actualmente existen en esa ciudad 3.800 personas sin trabajar, cifra que se eleva a 4.400 si se tienen como desocupados a los beneficiarios de los planes sociales.
De esta forma se continúa en Rafaela con un proceso de reversión que se inició en el 2003, luego de haberse llegado al piso de la desocupación, generado por la salida de la convertibilidad, y que alcanzó el 19% de la población económicamente activa. Si se toma ese pico, el desempleo cayó en esta ciudad un 50%, consolidándose la baja.
Si se analiza que la población actual de Rafaela es de 91.900 habitantes, la tasa de desempleo está indicando que carecen de actividad laboral unas 3.800 personas, mientras que en relación al perfil del desocupado, la mayoría comprende a los menores de 30 años, 65%; mayoritariamente del sexo femenino, 67%; hijos o cónyuges del jefe de familia, 74%, y con bajo nivel de instrucción el 64%.
CAYÓ EN NIVELES BAJOS DE INSTRUCCIÓN
El relevamiento que dio a conocer la Municipalidad de Rafaela, efectuado a través del Instituto de Capacitación y Estudios para el Desarrollo Local, demuestra que si se comparan las categorías de población se puede observar que en los últimos años bajó sensiblemente la desocupación en aquellos sectores que tienen bajos niveles de instrucción, cayendo del 15,6 al 8%.
Si la comparación se hace entre Rafaela y el resto del país, en el primer trimestre del corriente año la tasa de actividad en esta ciudad es levemente superior (más 3%) y el desempleo es algo menor (menos 2,5%). En cuanto a los planes Jefes de Hogar, se produjo una disminución de unos 300 beneficiarios, cayendo del 2005 al 2006 la incidencia en la ocupación total, del 6,2% al 5,4%.
“Contar con información procesada y un estudio analítico de cuáles son las franjas de edades y de géneros donde se concentra la desocupación ayuda a decidir dónde hay que poner los recursos para generar políticas de empleo para solucionar en parte el problema”, precisó Marta Engler, secretaria de Coordinación General de la Intendencia.
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