EL DESEMPLEO ES MUCHO MÁS ALTO ENTRE LAS MUJERES JÓVENES
El desempleo afecta con mayor fuerza a las mujeres jóvenes, de entre 14 y 29 años: entre ellas, un 27,2% de quienes buscan trabajar no encuentra un puesto. El dato surge de un informe del Indec sobre los resultados de la última Encuesta Permanente de Hogares, realizada en el segundo trimestre de este año.
En el segmento de mujeres menores de 30 años, el 46,7% se declara económicamente activa: o bien trabajan o bien están en la búsqueda. Entre los varones jóvenes, esa tasa (llamada “de actividad”) es del 62,4%, en tanto que el desempleo juvenil masculino llega al 21,5 por ciento.
Para ambos sexos, la falta de trabajo es más evidente en los grandes centros urbanos, aquellos que tienen 500.000 o más habitantes: el desempleo en estas localidades es del 28,1% entre las jóvenes, y del 21,8% entre los varones de menos de 30 años.
Esa diferenciación puede estar relacionada con migraciones internas de los pueblos o localidades más pequeñas a ciudades más grandes. Es un hecho que está sugerido por una tasa de actividad que es bastante más elevada en los conglomerados con más cantidad de habitantes (esto es válido para todos los segmentos etarios).
En la población de entre 30 y 64 años, siempre de acuerdo con el informe del Indec, la desocupación es un problema que sufre el 11,2% en el caso de las mujeres, y el 9,4% entre los varones.
Independientemente de las edades, la falta de trabajo afecta más a las mujeres, con un índice del 16,6%, contra una tasa del 13,4% en la población masculina. El desempleo promedio fue, en el segundo trimestre del año, del 14,8%, aunque ya se anticipa que, según la medición del tercer trimestre, el resultado se ubicaría cerca del 13% de la población activa.
Pese a esos índices, en números absolutos son más los hombres desocupados que las mujeres. En el segundo trimestre habrían sido, aproximadamente, 1,6 millones contra 1,5 millones respectivamente, si se extrapolan los datos de la encuesta del Indec (que se realiza en 28 centros urbanos) al total de la población del país. Esto es así porque, si bien en todo el territorio es mayor la cantidad de mujeres, la participación de los hombres en la actividad laboral (trabajando o buscando trabajo) es mucho más elevada.
Calificación operativa
Casi la mitad de la población ocupada en los principales centros urbanos desarrolla tareas de calificación operativa, en tanto que uno de cada cuatro trabajadores está en puestos laborales sin calificación. Según los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del segundo trimestre de este año, los puestos que requieren de preparación técnica son el 16,6% del total, en tanto que el 9,2% del empleo corresponde a tareas profesionales.
La región con menor incidencia de puestos ocupados por profesionales es el nordeste (6,6% de los ocupados). Es en esas provincias también donde es más elevada la participación de la mano de obra sin calificación alguna, con el 30,5% del total.
El Indec consigna, por otra parte, que el 48,3 por ciento de los asalariados está en negro, un dato que, según afirman en el Ministerio de Trabajo, representa una “merma” en relación con el primer trimestre, aunque se admite que es preocupante y obliga a intensificar los controles.
De hecho, el porcentaje de asalariados “sin descuento jubilatorio” (así los refiere la encuesta del Indec) era del 48,5% para todo el primer semestre de este año, lo que permite deducir que hubo una leve mejora entre el primer y el segundo trimestre. Sin embargo, la proporción de asalariados sin aportes es bastante más elevada que un año atrás: de acuerdo con los resultados de la encuesta de mayo de 2003, la informalidad entre los dependientes era del 45,1 por ciento.
Eso demuestra un evidente deterioro de la calidad del empleo. De todas formas, según un estudio del Ministerio de Trabajo, en el segundo trimestre de este año se dio, por primera vez en muchos años, una mayor creación de puestos en blanco que de trabajos informales: de los empleos creados en relación con un año atrás, el 62% correspondió a puestos registrados, según ese estudio oficial.
Regularización
El subsecretario de Relaciones Laborales, Guillermo Alonso Navone, dijo a LA NACION que, desde que comenzó el plan nacional de regularización del trabajo que él coordina -en septiembre de 2003- fueron visitadas 78.000 empresas y relevados 260.000 trabajadores.
El resultado fue la detección de un 25% de los empleados no registrados en esas unidades productivas. Tras la primera inspección se logró el registro en uno de cada cuatro casos.
Alonso Navone anticipó también que a partir de marzo próximo el ministerio comenzará a utilizar sus nuevas atribuciones para aplicar sanciones a las empresas que encuentre en infracción, sin necesidad de elevar con anterioridad el tema a la AFIP. “Empezamos este año con 120 inspectores y terminamos con 300”, afirmó el funcionario.
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