EL DESTINO DE CAVENAGHI
Desde sus días en villa Tranquila, su amado barrio de O’Brien, Fernando Cavenaghi soñaba con goles de todos los colores. Los imaginó con River, con la Selección y, por qué no, gritándolos con alguna tonada española y hasta en diversas lenguas: italiano, francés, inglés, alemán… Lo que ni siquiera en sueños se vio fue gritando goles en ruso, bajo fríos polares, con no mucha gente alrededor y parado sobre campos sembrados de nieve. Pero todo indica que así será: que el 9 de River pasará a ser en estas horas el 9 del poderoso y misterioso CSKA de Moscú…
La oferta, acercada por el agente de FIFA, Jorge Cyterszpiler, ya fue presentada por los dirigentes rusos el 28 de mayo: 10 millones de euros para River más otros 7 para el jugador por un contrato de cinco años. El club y Cavenaghi la escucharon sin decir ni mu. Pidieron tiempo hasta el lunes, cuando estuvieran el torneo y la Copa ya definidos. Sólo falta entonces que entre hoy y el lunes se firme todo el papelerío.
Así, la semana próxima, cuando Cavenaghi termine sus vacaciones por el sur argentino, volaría a Moscú junto a su representante Néstor Sívori. ¿Con qué se encontrará allí? Con todo esto:
La Liga rusa es competitiva y sus clubes empezaron hace un tiempo a invertir muchísimo dinero. Fue, en estos últimos años, uno de los pocos mercados de la Europa futbolera que creció. Claro que el fútbol ruso —rudo, áspero, no muy técnico— y el clima no son para cualquiera. Igual, por estos días de veranito, las temperaturas oscilan entre los 14 y los 25 grados. Pero, al inicio del torneo (marzo) y a su finalización (noviembre) son épocas en las que cae nieve.
Justamente mañana se reiniciará el campeonato (faltan jugarse las dos últimas fechas de la primera ronda y toda la segunda). CSKA, el equipo de Osmar Malevo Ferreyra y, en breve, el de Cavenaghi, deberá enfrentar al líder Torpedo, donde juegan los ex Boca Héctor Bracamonte y el Chavo Pinto.
CSKA Moskva —tal su nombre real— es el campeón y uno de los clubes grandes de allá. Propiedad del magnate Román Abramovich (también dueño del Chelsea inglés, tal vez el futuro destino de Cavenaghi), comparte el poder junto a Spartak, Dínamo o Lokomotiv. En Saturn están Pusineri, Guiñazú, Bastía y Pavlovich.
Dirigido por el portugués Artur Jorge, está tercero en la tabla. En el plantel hay varias figuras y una situación que no lo favorece demasiado a Cavenaghi: hay una superpoblación de centroatacantes. El croata Ivitsa Olich, el brasileño Daniel da Silva Carvalho y el recientemente contratado goleador de Palmeiras, también número 9, Vagner Love.
Igual, a Fernando Ezequiel Cavenaghi le gusta el desafío y está casi decidido a dar el sí. Sabe que extrañará a River. Como River, claro, lo extrañará a él…
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