EL DÍA EN QUE KIRCHNER Y REUTEMANN ARCHIVARON VIEJOS RENCORES DE CAMPAÑA
Si alguna vez fue intenso el resquemor, las imágenes de ayer mostraron que quedó archivado. El presidente Néstor Kirchner dedicó tantas muestras de afecto al gobernador Carlos Reutemann (a quien llamó el “amigo Lole”) que no provocaron sino idéntico entusiasmo del jefe de la Casa Gris, que retribuyó el calor y terminó alzándole el brazo al presidente frente a las mil personas concentradas en Rufino. Fue el momento más aplaudido.
Besos, abrazos, palabras fraternas, otra vez abrazos, dominaron la relación. Y en el cenit del discurso, Kirchner manifestó: “Ayúdenme, porque nos estaremos ayudando entre todos. Mi amigo el Lole fue uno de los que más luchó y ayudó a poner en marcha la Argentina. Y Obeid hará lo mismo”.
Era una postal peronista la formación en el palco: Reutemann a la izquierda, Kirchner, Obeid, Julio De Vido (ministro de Infraestructura) y Aníbal Fernández (ministro del Interior), todos animando el festejo, parecían sin querer hacer flotar una pregunta: ¿Qué era eso de la transversalidad?
El presidente volvió a imprimirle un ritmo vertiginoso al acto público. Se mandó derecho donde estaba la gente, pero una vez en el palco no paró de agacharse, saludar, tirar besos, recibir cartas y contestar a los cronistas con frases entrecortadas. Todo eso al mismo tiempo.
Le preguntaron qué opinaba del nacimiento del hijo del ex presidente Carlos Menem, y respondió: “Espero que sea más bueno que el padre”.
En la vorágine, que suele dejar doloridos y apretujados, lanzó otra definición inesperada al referirse a los planes sociales para desocupados: “Estamos trabajando muy fuerte, lo que pasa es que hay mucho clientelismo por vencer”, afirmó (ver aparte),
¿Y dónde está el clientelismo sino en provincia de Buenos Aires?, preguntó una legisladora que se paseaba por allí. ¿Y a quienes se les podría sospechar de fomentar el clientelismo sino a los líderes piqueteros -¿intendentes del conurbano también?- de ganada fama en aquel territorio? ¿Comenzará Kirchner una cruzada contra las cabezas de las organizaciones que actúan de intermediarias?
Cruce de preguntas
El presidente (saco cruzado gris oscuro, camisa celeste con rayitas y corbata Christian Dior celeste también) tuvo luego un cruce de preguntas y respuestas con La Capital, que comenzó con una referencia al Correo Argentino, quitado al Grupo Macri.
“Hemos terminado con una ignominia, un grupo económico que explotó algo y nunca pagó canon, nunca pagó nada, llámese como se llame. No confundamos: no es por el nombre sino es que se tienen que acostumbrar a cumplir con el Estado argentino. Se terminó el Estado bobo”.
Kirchner dijo que el combate contra la corrupción es una de las cuestiones que más lo desvela “Estamos combatiendo la corrupción y no pongo las manos en el fuego por nadie. Pero el quiebre cultural ha sido muy grande, así que hay que pelear todos los días. Fíjese usted hasta qué grado habrá llegado que en el propio avión en que yo viajaba se robaba, así que… Pero esta es la Argentina que nos dejaron, estamos 10 kilómetros bajo tierra, hay que salir de a poco, con trabajo, con esfuerzo, con solidaridad, y por una vez en este tiempo de la historia por lo menos, dejar de lado cualquier división partidaria, oposición mezquina y en un proceso colectivo reconstruir la Argentina”.
A propósito, ¿terminará alguien preso por lo del avión?, se le volvió a inquirir. “Lo del avión…. Ya están por bajar el procesamiento”, contestó.
Cuando se le pidió un balance sobre los seis meses de gobierno dijo que a él no le correspondía hacerlo. “Yo trabajo y trabajo, es todo lo que puedo hacer”. Y acerca de cómo definía su relación con Reutemann, respondió: “Excelente”.
Y así fue nomás ayer lo de Rufino, vez que mejor se los vio a ambos luego de cuatro visitas del presidente a la provincia y algún que otro encuentro en Buenos Aires.
Una fuente había explicado en la semana que en la Casa Rosada se lo había comenzado a valorar a Reutemann desde que dio muestras de zafar de “la operación de la derecha” que lo quiere ver ocupando el espacio menemista; actitud en la que persistió.
Pero interrogado sobre esto el ministro Aníbal Fernández, de riguroso bleizer, lo desechó frente a La Capital: “Me parece que no es así; me parece que Reutemann ha dejado muchas buenas señales en Santa Fe como para mirar un detalle tan chiquitito”, respondió.
En Santa Fe también comenzó a saberse algo. Reutemann buscará en el Senado presidir la comisión de Infraestructura, Vivienda y Asuntos hídricos e integrar las de Agricultura, Ganadería y Pesca y de Coparticipación. Y evitar quedar enfrentado al gobierno salvo alguna cuestión que lesione seriamente el interés de la provincia.
Y algo más: hay aval a Obeid para que impulse la reforma constitucional de Santa Fe que consagre la reelección del gobernador (aunque él se debe autoexcluir) y el mandato por cuatro años a los presidentes de comuna, entre otras cuestiones.
Y también, para Obeid: permiso para avanzar también en la derogación de la ley de lemas. Habrá que ver hasta qué punto el resto del justicialismo lo permitirá.
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