EL DÍA EN QUE SANTA FE SALDÓ SU DEUDA CON EL ESCRITOR OSVALDO BAYER
Santa Fe saldó ayer una vieja deuda con Osvaldo Bayer. La Legislatura lo declaró “escritor distinguido de la provincia”, un premio que compartió con el poeta Jorge Isaías. El Concejo Municipal lo consagró “ciudadano ilustre”. La Universidad Nacional del Litoral lo consideró “huésped de honor”. Pero al final del día, recibió el título más noble: “Embajador santafesino en el mundo”. Estaba feliz, emocionado. “Seguiré como siempre mis viajes por el mundo, pero esto me ha atado definitivamente a la querida Santa Fe”, dijo el escritor. Un hijo pródigo que ‑entre tantos elogios y afectos‑ ayer llegó hasta el confín de la ciudad, en el barrio La Tablada, donde decenas de familias víctimas de la catástrofe del río Salado aún padecen en carpas hechas jirones. “He visto cosas que en mi vida he visto. La pobreza extrema. Es imposible vivir en esas carpas con las moscas que hay. Yo no sé cómo los chicos aguantan y los grandes también”, denunció Bayer.
Después de su paso por La Tablada, Bayer llegó a la Cámara de Diputados, donde en su discurso recordó los años del exilio, la cárcel, la censura. “Y ahora esto, recibir el abrazo de la Legislatura en mi patria chica. Mis libros fueron prohibidos y quemados, por Dios, Patria y Hogar como escribió el teniente coronel -hoy general‑ Gorleri. Hoy mis libros están en la vidriera de las librerías, como si hubieran nacido de nuevo. Y esto, el generoso abrazo de los representantes del pueblo de la provincia donde nací hace 77 años. Volver a ver y a pisar la tierra donde nací”.
“Fui tan feliz cuando hace pocos años, los maestros santafesinos pusieron mi nombre a una biblioteca dedicada a los derechos humanos. Gracias queridos docentes por vuestra generosidad. Y cuando la Universidad del Litoral me abrió sus aulas para debatir temas del pasado y del presente. Y las Madres me dieron su premio. El coraje, la valentía, el dolor que jamás se borrará”, recordó.
Bayer sabía las resistencias que levantaba su nombre en la Legislatura, sobre todo en el bloque oficial. No hubo unanimidad a la hora de apoyar su distinción: el diputado de la Ucedé, Carlos Castellani votó en contra. Pero el escritor agradeció el gesto de quienes lo reconocieron a pesar de las diferencias ideológicas. “Esto demuestra vuestra generosidad y grandeza para con este hijo pródigo de la bella provincia natal. Y gracias al que no me votó: somos diferentes”, dijo. Una ironía que Bayer completó después cuando le recordaron que Castellani -ausente sin aviso en el acto‑ era el mismo que defendió al represor Antonio Bussi en el Congreso y hasta pretendió castigar los escarches con el Código Penal. “Eso lo dice todo. Evidentemente es un hombre de la dictadura de la desaparición de personas”, apuntó.
Más tarde, Bayer recordó su paso por el campamento de La Tablada, donde aún se hacinan decenas de familias afectadas por la catástrofe. “Hoy he visto cosas que en mi vida he visto. La pobreza extrema. Es imposible vivir en esas carpas con las moscas que hay. Yo no sé cómo los chicos aguantan y los grandes también. La pobreza, la miseria, la falta de futuro. Todo eso tendría que haber sido el principal punto de los gobernantes que tenemos. Todos deberían tener una pequeña casita para proteger a los hijos y proteger un poco de vida feliz. Pero así, es un infierno eso”, advirtió.
‑¿Y qué piensa de los políticos de hoy?
‑Los peronistas y los radicales ya gobernaron bastante, ahora hay dejarle lugar a nuevos movimientos. (El presidente Néstor) Kirchner está luchando contra todas esas divisiones en el peronismo, las broncas entre los dirigentes, ciertas mafias. Yo le aconsejé en una nota que se fuera del peronismo y creara un nuevo movimiento nacional y popular, que a él le gusta ese término, para no depender más de otro partido político.
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