EL DÍA QUE AL LOLE LE ESCRACHARON LA TRANQUERA
Un grupo de santafesinos inundados se movilizó, el pasado domingo, hasta el campo que el Senador Carlos Reutemann posee en la localidad de Llambi Campbell, ubicada a pocos kilómetros de la capital provincial.
Los afectados ocuparon la ruta y mientras llegaban de a uno o por grupos, recordaban de qué manera el agua del río Salado ingresó a sus casas en abril de 2.003.
Los damnificados se apostaron en la entrada del campo del Senador, una propiedad que adquirió hace unos cuantos años y donde pasa gran parte del tiempo, sobre todo los fines de semana, alejado del bullicio de la Capital Federal.
Una vez identificada la tranquera de acceso al lugar, los inundados desplegaron consignas y banderas relacionadas al pedido de justicia y castigo a los responsables de la tragedia hídrica que dejó como saldo cientos de muertos (aunque sólo fueron “oficializados” 23) y miles de secuelados con enfermedades post traumáticas.
“No queríamos que se nos sigan cagando de risa”, dijo en De Radio Somos (LT 10) Maria Claudia Albornoz, una de las afectadas que fue hasta Llambi Campbell, y escrachó al Lole.
“Colgamos unas pancartas, que decían que queremos juicio y castigo a los responsables. Tiramos panfletos, y nos volvimos con la sensación de que algo tiene que cambiar”, añadió.
Finalmente, expresó que “nos llamó la atención comos esas vacas (del campo de Reutemann) están gordas, estas tierras están tan fértiles, y hace una semana se hizo una marcha para que los chicos no se mueran de hambre en el país”.
Reutemann era el Gobernador santafesino cuando el agua del río Salado ingresó violentamente en la ciudad el 29 de abril de 2.003 por una brecha abierta de la defensa, en la zona del Jockey Club.
Hasta ahora, ningún funcionario municipal y provincial fue encontrado responsable por la Justicia santafesina, que inició la investigación de lo sucedido el 5 de mayo del año 2.003, tras una presentación de una Organización No Gubernamental.
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