EL DÍA QUE NICOLÁS GUILLEN VISITÓ SANTA FE
En el año 1958 la escuela de cine documental de Santa Fe de la Universidad Nacional del Litoral, con Fernando Birri a la cabeza, invitó a Nicolás Guillen para que brinde un recital de poesía en nuestra ciudad. El poeta Alfredo Carrió, quien fue uno de los muchachos santafesinos que trabajó aquel día para la visita del poeta, le contó al programa radial “Si volvieran los Dragones” como fue el paso del autor de “Los motivos del son” por nuestra ciudad.
“Tuve la suerte, los instantes del destino de conocer al poeta Nicolás guillen, en la ciudad de Santa Fe, nosotros lo trajimos cuando teníamos el instituto de cine de la U.N.L. Íbamos a realizar el acto con Nicolás en el club universitario, que quedaba en San Martín y Humberto Primo, hoy calle Hipólito Irigoyen, pero era muy chico, muy pequeño, entonces Nicolás dijo, no, yo quiero un lugar grande, y a partir del pedido del poeta conseguimos el viejo galpón donde hoy funciona ASOEM, en calle Urquiza al 1900. Y de esta manera, una tarde, ante el estupor de todos nosotros, que creíamos que Nicolás Guillen no iba a tener gran convocatoria en Santa Fe, en aquella ciudad culturalmente burguesa, acostumbrada a poesías de Juana de Ibarbourou, reunió a mucha gente. Pero no intelectuales precisamente sino a gente de la calle, obreros de ASOEM y a otros grupos humanos que amaban a su manera, como quiere la poesía a su manera, a ese viejo galpón de ASOEM y al poeta cubano. Y aquel día, charlando en una vieja confitería que ya no existe, le comentamos a Guillen que la Universidad tenía una imprenta y quiso conocer nuestra imprenta. Y el negro, que siempre vestía de traje oscuro, se sintió muy emocionado en los talleres gráficos de la UNL por los recuerdos que le traía de su infancia. A mi me gustaría contarle a la gente que aquellas lecturas de poema, se organizaba para que poetas como Rafael Alberti, León Felipe y Nicolás Guillen, que estaban exiliados en Argentina pudieran sobrevivir. Es decir, la universidad les pagaba algunos pocos pesos para que estos hombres puedan ganarse el pan.
Y en el año, 1988, cuando el rector de la U.N.L Hidalgo me mandó a Cuba, El Salvador y nicaragua, tuve la oportunidad de visitarlo por última vez. El director de Radio Rebelde me llevó a su casa, que estaba a las afueras de La Habana, y Nicolás se acordaba perfectamente de todos los muchachos que lo habíamos traído a Santa Fe en aquel 1958 y que lo habíamos tratado con tanto afecto. Fue un encuentro verdaderamente emotivo, de abrazos y poemas, con ese magnífico poeta y hermano que alguna vez escribió frases preciosas como esa que dice: mi patria es dulce por fuera y muy amarga por dentro”.
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