EL DINERO DE EMPRESARIOS FRIGORÍFICOS COMO OBJETIVO DE UN SECUESTRO EXTORSIVO
Aunque ya había conseguido dinero de la cooperadora de una escuela, el blanco del secuestro presuntamente urdido por la esposa del productor agropecuario que estuvo 26 horas cautivo en Santa Fe habría sido obtener dinero de los patrones de la víctima. Al parecer, la mujer creyó que los empresarios para quien trabaja su marido accederían fácilmente a contribuir para el rescate de unos 40 mil pesos, pero no fue así. Horas después, según la policía del departamento San Javier -que investigó el caso-, Gladys Garófali se quebró y terminó allanando el camino a los detectives para liberar al hombre raptado y resolver el primer secuestro extorsivo que ocurre en la provincia después de varios años.
Raúl Límido, de 50 años, fue raptado el martes a las 8.30 de la mañana en la ruta provincial Nº1, entre Colonia Francesa y San Joaquín, por tres hombres armados que lo llevaron a Santa Fe a bordo de un remís. Una hora después, la policía de San Javier se enteró de que la esposa, que no denunció el caso, había pedido en la escuela cuya cooperadora preside dinero para el rescate. Pero al ser interrogada incurrió en una serie de contradicciones que habrían desembocado en la confesión del plan: urdió el secuestro con un sobrino que vive en Santa Fe y éste reclutó a un par de cómplices.
Límido fue rescatado anteayer a la mañana en una casa de Santa Fe por efectivos de la Agrupación Unidades Especiales de la Unidad Regional XIV, con asiento en San Javier, y el apoyo de la Tropa de Operaciones Especiales y la policía capitalina. Su esposa y dos de los raptores fueron detenidos mientras al cierre de esta edición se buscaba al restante. El juez de Instrucción Nº1, Dardo Rosciani, quien caratuló el hecho como secuestro extorsivo agravado por el vínculo, tal vez indague hoy a la mujer.
El productor secuestrado administra un campo que empresarios cárnicos santafesinos tienen en Colonia Macías, donde Límido vive con su esposa de 37 años y tres hijos de 21, 14 y 7. Pero como el productor también cuenta con hacienda propia y por eso se pensó que el plan de la mujer apuntaba al dinero de su esposo. En rigor, la esposa habría intentado vender hacienda del marido luego de que sus patrones no accedieran a darle dinero para el rescate.
Según trascendió ayer, la versión sobre el secuestro que expuso Garófali mostró flancos débiles desde el comienzo. “El esposo fue secuestrado en un lugar que queda a minutos de San Javier y ella llegó una hora después, como para que los secuestradores tuvieran tiempo de huir”, dijo un pesquisa respecto de la primera duda que arrojó el relato que la mujer esbozó “en un mar de llanto”. Aunque la mecánica exacta del secuestro todavía no fue establecida, en principio trascendió que la mujer era quien manejaba el Polo rojo por la ruta cuando se detuvo, a pesar de la negativa de su marido, luego de pasar junto a un auto que estaba detenido en la banquina por un aparente desperfecto mecánico. Si bien se habló de la aparición de otro auto con los secuestradores, la policía descarta la intervención de cualquier otro vehículo.
San Javier estaba ayer conmocionada por un suceso totalmente ajeno a su cotidianidad. Aunque los Límido no viven allí, sus hijos estudian en esta ciudad. De hecho, Garófali presidía la cooperadora de la escuela de la que egresó como abanderado el mayor de los pibes y estudia la hija del matrimonio.
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