EL DIRECTOR DEL FONDO METE MÁS PRESIÓN PARA QUE HAYA ACUERDO CON LOS ACREEDORES
El flamante director gerente del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, sube cada vez más la presión para que Argentina logre un acuerdo con los acreedores privados. El español dijo que el entendimiento con los bonistas será “un elemento esencial” para el retorno de Argentina al mercado de capitales.
El mismo día en que una delegación del FMI pone en marcha en Buenos Aires la tercera revisión del acuerdo firmado en setiembre pasado, Rato volvió a dejar en claro la importancia que le da el organismo al proceso de reestructuración de deuda encarado por Argentina para salir del default. “La resolución del acuerdo de la deuda es un elemento esencial para el retorno de Argentina al mercado financiero”, dijo Rato en Madrid.
Para Rato, jefe del Fondo desde hace apenas una semana, esta nueva revisión del acuerdo del organismo con Argentina es una de las primeras grandes pruebas a afrontar. Y el asunto más conflictivo que estudiará la nueva misión, encabezada por el inglés John Thornton, es precisamente la reestructuración de la deuda.
“En la segunda revisión se establecieron maneras muy específicas para juzgar la noción de buena fe. Entonces, en la tercera, el FMI analizará si la Argentina ha seguido el plan, si está encaminado y, si lo está, entonces tendrá un nuevo desembolso. Por el contrario, si no lo cumplieron, no habrá nuevos desembolsos”, dijo recientemente el subsecretario del Tesoro de los EE.UU., John Taylor.
Rato se encuentra entonces ante un panorama complicado. Si el mercado entiende que fue indulgente con Argentina, el caso podría alentar a otros países a pedir el mismo trato. Pero si es duro podría ahogar las posibilidades de recuperación de una economía argentina todavía tambaleante.
El titular del Fondo, quien asumió el cargo hace siete días en reemplazo del alemán Horst Köhler, había dicho en su primera conferencia de prensa como director gerente del organismo, el jueves pasado en Washington, que Argentina debía alcanzar un acuerdo “con todos” los acreedores privados.
“El Fondo -señaló Rato en aquella oportunidad- considera que llegar a un acuerdo con todos los acreedores es uno de los pasos que las autoridades argentinas tienen que completar para dejar atrás la crisis económica y tener a Argentina totalmente integrada en los mercados financieros internacionales”.
La aspiración de que el 100% de los bonistas llegue a un acuerdo con la Argentina parece, de todas maneras, alejada de la realidad. El Gobierno, de hecho, aspira a una aceptación del 70% de la nueva oferta. E incluso esa meta parece todavía bastante lejana, si se tienen en cuenta las manifestaciones de disgusto que expresaron diversas asociaciones luego de conocer la propuesta del Gobierno.
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