EL DÓLAR ROZÓ LOS $ 3 Y CERRÓ EN SU MÁXIMO VALOR DEL AÑO
El precio del dólar escaló ayer, por segundo día consecutivo, otros dos centavos y cerró en $ 2,99 a nivel minorista, su mayor cotización en lo que va del año. Así, acumula un aumento de 4 centavos (1,37%) en dos días y de 7 centavos (2,4%) en lo que va del mes.
Se trata, además, de la mayor escalada en catorce meses, cuando subió 9 centavos en la primera semana de agosto de 2004, al pasar de $ 2,99 a $ 3,08, en momentos en que el Gobierno admitía su decisión de dejar caer el acuerdo que un año antes había sellado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), lo que intranquilizó en un primer momento al mercado.
La novedad ayer fue que la nueva suba no contó esta vez con un aporte oficial, dado que el Banco Central se abstuvo de comprar dólares para no sumar más volatilidad a un mercado sensibilizado, aunque tampoco hizo nada para impedirla.
Así confirmó que la escalada de la divisa cuenta con su visto bueno, aunque la actitud distante que asumió ayer puede ser la antesala de un mercado que vuelva a estabilizarse o tienda a bajar un poco, “si es que los exportadores interpretan que el Central no convalidó los nuevos valores y se apresuran a vender los dólares que atesoraban ante el riesgo de recibir menos pesos si demoran su liquidación”, confiaron en una activa mesa de un banco, donde creen que esa parte de la película “sólo podrá verse desde el lunes, y luego de que el mercado procese los datos que se darán a conocer mañana (por hoy) en Estados Unidos”.
En agosto de 2004 aquel súbito rebote se agotó cuando el BCRA se abstuvo de comprar dólares el último día de la semana en que se registró la brusca corrección. Ahora algunos operadores creen que el ente monetario buscaría producir el mismo efecto para atenuar las críticas que recibió por seguir comprando dólares en un contexto de revalorización de esa moneda, y mientras algunos analistas creen que, de ese modo, suma otro factor en favor del proceso inflacionario en ciernes. Una visión que la entidad monetaria rechazó ayer, al repetir su teoría sobre los beneficios que supone “acumular reservas para respaldar la política económica y quitarle vulnerabilidad”, comentó una alta fuente del ente oficial.
Sin embargo, esta vez muchos operadores creen que el reajuste alcista podría seguir algunos días más, tomando en cuenta la inminencia de las elecciones legislativas, aunque lo supeditan a lo que pueda ocurrir con el clima financiero internacional, luego de que se conozcan hoy datos clave sobre la economía estadounidense (ver aparte).
El alza del dólar es consecuencia directa del proceso de fuga de divisas que desde hace una semana enfrentan todos los mercados de la región (ayer, por ejemplo, también se devaluó 1,1% el real en Brasil, y 1,3% el peso chileno), hasta entonces beneficiados por un fuerte ingreso de capitales, lo que se reflejaba en un alza récord en bonos y acciones y una baja también récord en los índices de riesgo país. Pero también es parte de un reacomodamiento mundial que muestra ahora al billete estadounidense fortalecido frente al euro y el yen japonés, moneda frente a la cual alcanzó ayer su máximo en dos años.
La contracara de ese proceso queda a la vista ahora, cuando los que hasta hace una semana se apuraban a vender dólares para hacerse de pesos y posicionarse en activos locales, se apresuran a vender esos activos (ampliando la caída de sus cotizaciones), y desprenderse rápidamente de los pesos que les dan para transformarlos nuevamente en dólares, calentando la demanda de divisas. Estos inversores se quedan en dólares hasta que el clima financiero internacional se estabilice y permita extraer nuevas conclusiones.
CAMBIO DE TENDENCIA
La comparación más gráfica sobre el cambio de tendencia registrado en el mercado se la dio a LA NACIÓN un experimentado operador que pidió anonimato. “En los últimos días de septiembre se estaban negociando $ 2000 millones por día en bonos y otros $ 100 millones en acciones locales, en un ambiente dominado ampliamente por las compras. Ayer se operaron unos $ 1800 millones en bonos y $ 97,7 millones en acciones, pero en una plaza surcada por las ventas.” Este panorama sirve para entender la magnitud de aquellas subas (que superaron el 10% en el mes) y la de estas bajas (que van del 5,5 al 8,5%, según el activo que se considere).
De hecho, todo el mercado cambiario se ve estos días arrastrado por los precios que se convalidan en las transacciones contra liquidación (las que aparecen como consecuencia directa de liquidación de activos financieros), donde ayer los inversores que pugnaban por rehacerse de dólares los terminaron comprando a $ 3,05, aunque el billete a nivel mayorista -que abrió a $ 2,965 y había alcanzado los $ 2,989- se negociaba en leve retroceso para cerrar el día a $ 2,985.
En este contexto, la Bolsa porteña cayó por tercera rueda consecutiva (la sexta baja al cabo de las ocho ruedas del mes) y perdió otro 1,15%. Brasil cayó el 2,4%, Rusia, el 3,28% y México, el 1,18%, mientras los bonos cedieron hasta el 2,14% (el Boden 2014).
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