EL DUELO KIRCHNER-DUHALDE SE DEFINE EN LAS ELECCIONES MISIONERAS PARA ELEGIR GOBERNADOR
Los 604.291 misioneros habilitados para votar hoy a más de mil kilómetros de Buenos Aires se transformaron en protagonistas de una elección provincial trascendente para ir terminando de definir el mapa político nacional.
Y las expectativas no tienen que ver con el peso relativo de la provincia en el padrón nacional, sino con el relieve que adquirieron los comicios a partir de las posiciones cruzadas de los dos dirigentes políticos con más poder en estos días:
Néstor Kirchner respalda al gobernador Carlos Rovira, que se juega la reelección por afuera de la estructura del PJ y busca encarnar el proyecto de transversalidad —o de construcción de apoyos— que impulsa el Presidente.
Eduardo Duhalde, en cambio, apostó por Ramón Puerta, el hombre fuerte del PJ misionero que gobernó la provincia durante ocho años y fue presidente por algunos días, en medio de la crisis de fines de 2001.
La disputa, acotada, entre Kirchner y Duhalde tendrá así en tierra colorada su capítulo más visible y caliente. Pese a que los dos intentaron desdramatizar la pelea, se juegan bastante más que el asado que dicen haber apostado en favor de sus respectivos candidatos.
Los comicios de hoy también inician el último tramo de elecciones que se realizarán hasta fin de año. Hace dos semanas, el Gobierno pasó con éxito las dos pruebas importantes del dilatado cronograma electoral: en la provincia de Buenos Aires y en la Capital Federal.
De alguna manera, las elecciones en Misiones tienen algunos puntos similares con los comicios porteños. El Presidente apoyó allí la candidatura de un dirigente no peronista como Aníbal Ibarra y se enfrentó al PJ de la Ciudad.
Es cierto que Duhalde no jugó abiertamente con Mauricio Macri, pero también lo es que el justicialismo bonaerense que le responde aportó colaboración al empresario.
En busca de más similitudes hay que recordar que Puerta y Macri son muy buenos amigos.
Rovira fue expulsado del justicialismo misionero, y cuenta con el apoyo de un sector importante del radicalismo, que dejó las filas de su partido y se sumó al Frente Renovador.
Puerta tiene el respaldo de toda la estructura del peronismo provincial. Le responden 20 de los 40 diputados provinciales y 46 intendentes.
Cuando habla de Rovira, Puerta menciona dos palabras: “delfín” y “traidor”. Sucede que, después de haber sido gobernador entre 1991 y 1999 y tener prohibida la re—reelección, impulsó la llegada de su ex funcionario a la gobernación.
El gobernador relaciona a Puerta con “las mañas de la vieja política” con Carlos Menem, y asegura que puso plata en la campaña del candidato radical para perjudicarlo.
Desde el inicio, la campaña se caracterizó por las agresiones. Pero sobre el final creció la violencia y hubo militantes heridos de bala y explosivos.
Los dos bandos también se enfrentaron con una guerra de encuestas. Desde uno y otro lado difundieron sondeos con ventajas de más de 15 puntos en favor de cada uno de los candidatos.
En Misiones todavía rige la ley de lemas y pelearán cargos más de diez mil candidatos. Por eso, se espera un escrutinio lento y complicado.
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