EL EMBAJADOR FRANCÉS CALIFICÓ A KIRCHNER DE “POPULISTA”
Cristina Fernández de Kirchner aprovechó un acto de campaña en Berazategui para responder con dureza al embajador de Francia Francis Lott quien consideró que el Gobierno argentino tuvo una “actitud populista” y “un poco sesentayochista” (en alusión a la rebelión en París en mayo de 1968) que “puso en dificultades a nuestras empresas” (por Suez, la operadora de Aguas Argentinas que se irá del país).
La réplica a estos dichos del diplomático no se hizo esperar: en un acto en la fábrica recuperada de autopartes. Megdel, la esposa del Presidente acusó al embajador francés de ser “gestor” de los “intereses económicos” de la empresa Suez.
Visiblemente molesta y elevando el tono de voz, Cristina agregó: “El embajador de Francia debería tratar con respeto al pueblo argentino. Cuando el embajador insulta al gobierno está insultando a la Argentina. Tiene que saber que está en un país soberano donde las decisiones las toma el Presidente, el Parlamento y el Poder Judicial”.
Unas horas antes, en un discurso sobre las relaciones bilaterales realizadas en el ARRI (una asociación francesa) el embajador Lott dijo que la administración de Kirchner tuvo una “posición populista” y “un poco sesentayochista”. Según Lott esta postura de Kirchner “puso en dificultades a nuestras empresas”, que a menudo —continuó— son “ahorcadas por los gobiernos”.
En esa charla el embajador de Francia admitió que Aguas Argentinas había ganado 5.600 millones de dólares entre 1993 y 2001, pero afirmó que durante ese período sólo 106 millones de dólares fueron distribuidos entre los accionistas (de los cuales Suez es el principal), ya que la mayoría (53 por ciento) de estos dividendos correspondieron a la Argentina, argumentó Lott.
La principal accionista de Aguas Argentinas anunció el mes pasado que se retira de la concesión.
El retiro de Suez descolocó al Gobierno argentino que está buscando nuevas inversiones extranjeras y ahora debe resolver la continuidad del servicio.
Cristina fue ayer la voz elegida por la Casa Rosada para responderle al embajador de Francia. En plena campaña salió a cruzarlo con furia: “El gobierno de su país debería indicarle que su función es representar los intereses de Francia. Debería dar instrucciones a su embajador para que comprenda que la Argentina es un país soberano”, señaló Cristina.
Además la candidata a senadora bonaerense se sumó a las advertencias de su marido contra los empresarios locales que “se quedan con el salario de los trabajadores vía el aumento de los precios”. Y los amenazó: “no crean que presionando el gobierno va a retroceder” en momento de elecciones”.
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