EL EMOTIVO DIÁLOGO ENTRE ADRIÁN HANG Y MILAGROS GIRARD
Ayer, a media mañana, el corredor de autos Adrián Hang, visitó a Milagros Girard, la chica de 12 años que perdió sus dos brazos en el choque que se produjo el miércoles 12 en el acceso norte de la ciudad de Paraná.
Hang sufrió la amputación de ambas piernas después del accidente que sufrió en una carrera de autos que se disputó el 14 de abril de 1996, en Monza, Italia.
Diario UNO dialogó con Adrián Hang, en el hospital de niños Doctor Orlando Alassia, después de haber la visitado y hablado con Milagros.
—¿Qué sentiste cuando te enteraste del accidente de Milagros?
–Bueno, la verdad es que me acordé de inmediato de lo que me pasó a mí; me lo contó por primera vez un familiar mío que es médico y estaba de guardia en el hospital de Paraná, donde la llevaron por primera vez a ella.
Después, con el paso de los días me enteré que la trajeron al hospital de niños y vine para apoyarla en este momento tan difícil, porque yo sabía que lo necesitaba.
—Vos también sufriste un accidente muy violento, hace 10 años, cuando estabas corriendo una carrera en Italia.
–Sí. Yo vine para aportar mi experiencia, porque sé que es un momento especial para cualquier persona y, más aún, cuando tenés solamente 12 años.
Pero la verdad es que Milagros, a pesar de la situación, es muy lúcida y me preguntó quién era yo, qué me había pasado y así estuvimos hablando más de una hora. Yo le expliqué todo lo que estaba a mi alcance, mi historia, mi accidente, mi rehabilitación y cómo estoy ahora.
También, con sinceridad le hice notar que de ahora en adelante su vida ha cambiado, pero ella debe tener mucha fe y voluntad, para tratar de ir saliendo adelante de a poco.
—¿El apoyo psicológico y la contención de la familia y de los amigos, juega un papel decisivo en estos casos?
–En estas situaciones hay dos partes, por un lado todo el trabajo que hacen médicos de distintas especialidades en un trabajo interdisciplinario, que tiene que ver con la rehabilitación primero, y el implante de las prótesis después.
Pero es muy importante el apoyo y la contención afectiva que reciba, porque comienza un nuevo desafío en su vida, y a esto Milagros lo debe comprender desde el principio y como es una chica inteligente, estoy convencido de que ha empezado a comprenderlo y eso es muy importante.
El accidente
El 14 de abril de 1994, Adrián Hang tuvo el peor día de su vida, luego de sufirir un accidente en el autódromo de Monza, circunstancia en la que perdió su pie derecho y parte de su pierna izquierda cuando disputaba una prueba automovilística a 240 kilómetros por hora, y el auto del italiano Speratti tocó el suyo, que impactó a esa velocidad contra el guardarrail.
El auto que conducía Hang se partió en dos pedazos, por la violencia del impacto cuando se produjo el accidente. Los equipos de socorristas comprobaron que la situación era desesperante y los médicos decidieron amputarle el pie derecho en la pista de Monza.
Después, ante la gravedad de las heridas que había sufrido, decidieron llevarlo en helicóptero hasta el hospital de San Giacomo, donde fue intervenido por espacio de cuatro horas, y a pesar del esfuerzo que realizaron todos los integrantes del cuerpo médico, se le amputaron ambas piernas.
Pero Hang no dejó de pensar en ningún momento en su recuperación, lo operaron en varias oportunidades y por último le colocaron las prótesis en ambas extremidades. Al poco tiempo, ante la mirada incrédula de propios y de extraños, volvió a subirse a un auto de carrera y, además, volvió a ganar.
Es éste un verdadero ejemplo de vida, que supo soportar la adversidad de su destino, sobreponerse y salir adelante y, ahora, su solidaridad lo llevó a visitar a Milagros y narrarle su experiencia personal.
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