EL EMPATE LE CAYÓ PEOR A BOCA QUE A INDEPENDIENTE
Quedaron a mano. No fue para uno ni para el otro. Boca 0, Independiente 0. Y el campeonato que está más caliente que nunca. Porque los de Bianchi abrieron hace un par de fechas la puerta y los de atrás se mandaron. Conclusión: nada está dicho.
Quién diría, porque no fueron pocos los que se animaron a pronosticar que el Apertura ya estaba definido en favor de Boca. Pero vinieron los imprevistos, el mal funcionamiento y el agrande de los rivales. Hoy, según los números, Boca manda. Pero no por mucho. Con seis puntos por delante y con River enfrente el próximo domingo. Ni más ni menos.
Vértigo, vértigo y más vértigo. Eso y más se vio durante un primer tiempo que, sin ser bien jugado, tuvo los suficientes ingredientes como para entretener a los muchos hinchas que, desde bien temprano, poblaron La Bombonera.
Independiente, fundamentalmente en los primeros quince minutos, tuvo el dominio de la pelota y no extrañó que, en un rato apenas, transformara a Abbondanzieri en figura. Al minuto, apenas, Marioni debordó por la izquierda y como si nada tiró un centro al primer palo que de casualidad Caggiano no la empujó al gol. Justamente, el propio Caggiano tuvo la apertura en la situación más clara del primer tiempo. Recibió de espaldas, con toda la defensa saliendo, y a la carrera le dio abajo. Pero Abbondanzieri dio un paso hacia adelante y controló muy bien la pelota.
A esa altura, sin dudas, era la mejor versión que se había visto de Independiente en el campeonato. Que de paso, sin hacer mucho, se las ingenió para sacar a la luz los muchos problemas defensivos de Boca.
Sin embargo, era previsible que Boca no se iba a quedar con los brazos cruzados. Y fue. Con Tevez más quejoso que de costumbre, porque cada vez que recibía la pelota llegaba una pierna rival para peinarle los talones. ¿No habría que protegerlo un poco más? Porque con esta cuestión de que es la figura del fútbol argentino, todos lo quieren anular. Como sea. Y así lo exponen a situaciones complicadas. Lo cierto es que, aún con las faltas que le cometieron, Tevez siguió pidiendo la pelota y cada combinación suya con Iarley, era un peligro inminente para Independiente.
Lucas Molina, el juvenil arquerito del Rojo, quien hoy tuvo que ser titular por la lesión de Albil, se llevó todos los aplausos, sobre todo por sus intervenciones en la última media hora de la parte inicial. Ahí Boca fue para adelante y obligó a que el pibe se revolcara de lo lindo.
El segundo tiempo empezó con una mala noticia para Boca: Tevez, golpeado de pies a cabeza, se tuvo que quedar en los vestuarios. Barijho entró en su lugar y, claro, Boca no fue el mismo. Pese a que los locales buscaron siempre e incluso estuvieron más cerca de la victoria, el empate se mantuvo y no hubo manera de modificarlo.
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