EL EMPRESARIO LIBERADO DIJO QUE LA SENSACIÓN DE INSEGURIDAD ES “COSA DE RUTINA”
El empresario de La Tablada que ayer fue liberado por la Policía en un operativo, luego de permanecer secuestrado durante ocho horas, afirmó que la sensación de inseguridad que se vive es “una cosa de rutina”.
Vladimir Kosir, de 73 años, fue rescatado ayer a la tarde en un operativo policial en el que 30 efectivos ingresaron a la casa donde lo mantenían cautivo. Había sido secuestrado ocho horas antes cuando llegó a su fábrica de La Tablada.
El empresario, de nacionalidad eslovena y que vive en la Argentina hace más de 50 años afirmó que la sensación de inseguridad ya “es una cosa de rutina”, pero aclaró que no está arrepentido de haber venido a este país. “Cuando llegué estas cosas no pasaban, uno podía dejar la puerta de la casa abierta”, señaló.
Kosir contó que cuando llegó a su fábrica cerca de las 6 de la mañana no pudo abrir la puerta, “ahí pensé que algo raro pasaba”, de inmediato tres hombres se acercaron en una camioneta y se lo llevaron.
El empresario dijo que “sintió miedo” cuando le pidieron el número de teléfono para llamar a su casa dado que su mujer sufre del corazón y está en cama porque tuvo un accidente. “Tenia miedo porque ella estaba sola y le iba a dar un disgusto”, dijo Kosir.
Durante su cautiverio los secuestradores amenazaron con cortarle tres dedos si la familia del empresario no les pagaba un rescate de un millón y medio de pesos. Kosir les aseguró que en el banco no tenía más de 15 mil pesos. Les contesté que “aunque me cortaran la mano entera, mi familia no iba poder juntar más que eso”.
Para el empresario fueron ocho horas de terror hasta que los investigadores de la Policía Bonaerense rastrearon las llamadas de los secuestradores y así llegaron hasta la casa donde estaba cautivo Kosir, en Lomas del Mirador.
En un fuerte operativo, unos treinta policías ingresaron a la casa y se enfrentaron en un tiroteo con los delincuentes. Seis fueron detenidos. “Yo estaba sentado en una cama y escuché ‘no tenga miedo somos de la Policía’, en ese momento uno de los efectivos me abrazó para cubrirme de los tiros”, contó Kosir.
Este contenido no está abierto a comentarios

