EL EPISCOPADO PIDE AL EMPRESARIADO UNA “MAYOR INVERSIÓN”
El titular de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, monseñor Jorge Casaretto, abogó hoy por una “mayor inversión” del sector empresarial, e instó a empleadores y trabajadores a “mantener vigente” el diálogo a fin de que los puestos laborales “sean cada vez más legítimos” y los planes sociales se hagan innecesarios.
Si bien el obispo de San Isidro celebró que haya “una cierta recuperación económica” en el país y un crecimiento de las fuentes laborales, sostuvo que la pobreza y la exclusión social “deben seguir siendo una preocupación” de toda la sociedad argentina.
“Está muy bien que hayamos tenido una cierta recuperación económica; gracias a Dios hay más fuentes de trabajo hoy en día y eso se nota en el ánimo de la gente que está mejor que antes”, reconoció Casaretto en diálogo con FM Identidad.
Sin embargo, advirtió que “en un país como Argentina que tiene tanta potencialidad en riqueza y demás, estar en niveles de por lo menos un 15 por ciento de exclusión social y en un treinta y pico de pobreza sigue siendo una preocupación que debe ser de toda la sociedad.
Casaretto encabezó ayer una reunión con autoridades de la CGT y de distintos sindicatos para intercambiar opiniones sobre la situación laboral y social del país, en el marco de una ronda de consultas que inició la Pastoral Social con diferentes sectores.
También ayer, en la sede del Episcopado, el purpurado recibió a diputados de PRO, encabezados por Mauricio Macri, y el jefe de Recrear, Ricardo López Murphy.
En esa ocasión el cónclave fue en respuesta a una audiencia que le habían formulado los dirigentes de centroderecha a las autoridades de la Pastoral Social.
En ese cónclave, los líderes políticos y los legisladores denunciaron ante la Iglesia el funcionamiento institucional “desequilibrado, con una clara y notoria tendencia hacia la hegemonía por parte del Ejecutivo Nacional”.
En sus declaraciones radiales de esta mañana, Casaretto exhortó a la continuidad del diálogo entre empleados y empleadores, convencido de que la “clave del trabajo”, más allá de ser un “elemento de producción, es fundamentalmente un elemento de perfeccionamiento de la persona y de crecimiento de la dignidad”.
“El diálogo entre empresarios y trabajadores hay que seguir manteniéndolo vigente porque se necesita que haya mucha mayor inversión todavía en la Argentina para que los puestos de trabajo sean cada vez más legítimos”, enfatizó.
El titular de la diócesis de San Isidro evaluó que si bien “todavía son necesarios los planes sociales, ojalá en un momento no fueran más necesarios. Creo que esa es la aspiración de toda la sociedad argentina”.
El obispo consideró que fue “linda” la reunión que él y sus colegas mantuvieron con los dirigentes sindicales, al sostener que durante su transcurso se logró un buen intercambio sobre el diagnóstico de ambos sectores en torno de la situación del país.
“La preocupación más fuerte que tenemos como Iglesia es todo el tema de la pobreza y de la exclusión y eso ha sido objeto de reflexión, de intercambio, de diálogo” con los referentes gremiales, destacó.
Casaretto alertó que “el sindicalismo representa a los que están laboralmente ocupados, mientras que el problema más serio es de aquellos que no tienen trabajo”.
“La preocupación (en este sentido) existe tanto en ellos como en nosotros y la reunión fue para cotejar los análisis que cada uno tiene sobre estas cuestiones”, concluyó.
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