EL EPISODIO DE “EL NIÑO” SE HACE PRESENTE EN LA REGIÓN
Un estudio hecho en conjunto entre la Fundación Climagro y la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires asegura que “en lo que hace al mediano plazo, las últimas imágenes satelitales muestran en forma inequívoca el desarrollo de un episodio de “El Niño”, que traerá lluvias abundantes al este del área agrícola del país, pero que al mismo tiempo, producirá sequías al oeste del mismo”.
En declaraciones radiales, el Ingeniero Eduardo Sierra, integrante de Climagro, admitió que la función del organismo no es “adelantar lo que va a pasar, sino lo que puede pasar”. Sin embargo, el ingeniero criticó la “cultura del alerta” que existe en Argentina, debido a que no se comprende de que para evitar un hecho luctuoso se deben controlar o monitorear muchos hechos más.
“No tenemos noción de la previsión”, aseguró.
En ese sentido, Sierra manifestó que no es buena la actitud tomada por la mayoría de los ingenieros hidráulicos que se ocupan de realizar las defensas fluviales ya que insisten en cortarle la pendiente a los ríos. Además, enfatizó que los muros entre los ríos y las ciudades habría que descartarlos.
“No hay que cortarle la pendiente a un río, y las defensas que hay le están cortando la pendiente al río, y si el agua supera esas defensas, el ejército tendrá que volar nuevamente esas defensas para que el agua baje, como ocurrió en 2003”, indicó.
Por otra parte, sobre el estudio realizado sobre el fenómeno “El Niño”, el ingeniero sostuvo que se nota la falta de buenas lluvias en la cuenca inferior del río Salado de la provincia de Buenos Aires. A pesar de su cercanía con el océano Atlántico, esta importante zona ganadera está siendo afectada por una persistente sequía que no parece destinada a cesar en el corto plazo.
Sin embargo, contrastando con lo anterior, el este de la región Chaqueña, el sur de la región de Cuyo y la mayor parte de la región Pampeana, observarán lluvias que irán desde normales hasta muy superiores a lo normal.
Las cuencas del río Salado del Norte (Santa Fe), Salado del sur (Buenos Aires) volverán a correr riesgos. La sequía registrada en el 2003 y la primera parte de 2004 redujo los anegamientos que las afectaban, pero debe tenerse en cuenta que el subsuelo continúa almacenando grandes volúmenes de agua.
Por esta causa, lluvias abundantes en febrero-marzo, podrían realimentar rápidamente ambas cuencas, por lo cual no se debe descartar la posibilidad de nuevas inundaciones.
Por último, en cuanto a las ausencias de control por parte del Estado de la cuenca del río Salado, el Ingeniero Sierra remarcó que lo que le falta a la provincia de Santa Fe es un control y un sistema de alerta y agregó que “es una pena porque no es caro instalar esos sistemas, son cosas sencillas las que hay que poner en marcha”.
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