El equipo ideal con Messi entre los 23
No podemos justificar su presencia en la lista con argumentos estrictamente futbolísticos. Tuvo un rendimiento decreciente del que es responsable en buena parte. Su retroceso en la cancha no sólo se explica desde la falta de funcionamiento post Corea sino también a partir de sus propias decisiones. En una Copa que expresó claramente el valor del equipo para potenciar a las individualidades, la FIFA manda con su nominación un mensaje contradictorio: "tu selección perdió 4 a 0 en cuartos de final pero a vos te salvamos con este premio". Obviamente, Leo no lo ganará. Tampoco Gyan, el delantero de Ghana, una inclusión políticamente correcta.
El resto de los elegidos por la Comisión Técnica de FIFA sí responde al desarrollo y a la conclusión que deja este torneo. Iniesta, Xavi, Villa, Schwensteiger, Ozil, Sneijder, Robben y Forlán han elevado el nivel de sus respectivos equipos. Y cuando su talento no apareció, ahí estuvo la estructura colectiva para respaldarlos. El resultado de la final será vinculante con la premiación pero no hay dudas de que cada integrante de este Grupo de los Ocho llena el formulario de la excelencia. Estrellas como Cristiano Ronaldo, Rooney, Kaká, Drogba, Eto´o y el propio Messi, cada uno con sus atenuantes y sus explicaciones, quedaron atrapadas entre sus bajas actuaciones y la falta de organización.
Si bien resta el partido más importante, llegó la hora del balance. Antes de que la FIFA arme su once ideal, doblo la apuesta con Primer Equipo, Segundo Equipo y jugador número 23 del plantel. Con el sistema de moda, el 4-2-3-1. El arquero titular será el del campeón. Recordemos qué le pasó a la FIFA en Corea-Japón 2002 por apurarse a distinguir antes de la final al alemán Oliver Kahn, quien luego tuvo una floja actuación ante Brasil. Tanto Casillas como Stekelenburg han hecho un buen Mundial y ninguno de los dos usurpará el puesto.
Los laterales que más me han gustado jugaron por el mismo costado pero aprovechamos la versatilidad de Lahm para correrlo a la izquierda. Maicon se encargará de la derecha. Gerard Piqué, para mí el mejor central del mundo, y el holandés Mathijsen, riguroso en la marca y buen pasador, integran la zaga. En el doble pivote, Xavi y Schwensteiger, una garantía. Delante de ellos, el alemán Müller por la derecha, el bendito Sneijder por el centro y David Villa sobre la izquierda, en la posición que le descubrió Del Bosque para esta Copa. Y delante de ellos, el colosal Diego Forlán.
Del otro lado, el arquero del subcampeón. En la defensa, los uruguayos Fucile y Lugano, el central paraguayo Alcaraz y el portugués Coentrao. Busquets y el Ruso Pérez en el mediocampo. Robben, Ozil e Iniesta como "llegadores" y arriba Klose, con la bronca de dejarlo afuera a Higuaín.
¿Y el jugador 23? Nos sobran candidatos. Luis Suárez marca una diferencia clave. Podría servirnos en el doble rol de atacante y tercer arquero. Pero hay uno que debe estar siempre en un plantel de jerarquía. Se llama Lionel Messi. Aunque no haya sido el mejor del Mundial, sigue siendo el mejor jugador del mundo.
Este contenido no está abierto a comentarios

