EL ESCALAFÓN DOCENTE SE HACE ROGAR, COMO TODOS LOS AÑOS
A pesar de los recurrentes llamados a “la capacitación docente” realizados en estos últimos años desde el Ministerio de Educación de la provincia, la junta calificadora de la delegación zona sur del Ministerio que está encargada, precisamente, de confeccionar los escalafones de los docentes santafesinos, que año a año se ven obligados a renovar sus carpetas de antecedentes curriculares, carece de recursos suficientes para cumplir en tiempo y forma con su tarea. Ya transcurrido el primer semestre de 2005, aún no se elaboraron los escalafones correspondientes a las inscripciones del año pasado. La situación no es nueva y se repite en cada ciclo lectivo.
Este año, el incumplimiento en los plazos para cerrar la recategorización curricular afecta a alrededor de 20.000 docentes santafesinos que se inscribieron en las escuelas que dependen del Ministerio de Educación provincial para cubrir cargos de interinatos y suplencias en la enseñanza media y en los institutos terciarios.
Cabe recordar que en las instituciones educativas el escalafón es el procedimiento administrativo a través del cual los docentes tienen la posibilidad de acceder a un cargo, en función de una serie de parámetros curriculares que son calificados con distinto puntaje y que están dirigidos a darle transparencia a las designaciones.
“El escalafón es el indicador clave que determina las posibilidades laborales de los docentes. Y su demora es una irregularidad grave”, señalaron desde la delegación Rosario de Amsafé. “Nosotros estamos requiriendo que el Ministerio arbitre los medios necesarios para que el escalafonamiento se realice dentro de los plazos que fija el propio Ministerio. La demora se debe a que las autoridades educativas de la provincia no se han ocupado seriamente de resolver el problema de la falta de personal que afecta a la junta calificadora”, puntualizó Diego Mattos, de Amsafé.
En la órbita de las escuelas de nivel medio y en las de enseñanza técnica correspondiente a la delegación zona sur del Ministerio de Educación provincial, hay solo una junta calificadora para realizar los escalafones. Está integrada por siete miembros, de los cuales cinco son funcionarios del Ministerio y los dos restantes representan a Amsafé. “El número es exiguo si se lo confronta con la cantidad de casos que deben evaluar año a año, a lo largo del último semestre, y según los plazos impuestos por el propio Ministerio”, agregó el dirigente.
“En principio, hay que subrayar que en la provincia de Santa Fe la creación de esta instancia de calificación constituyó un paso muy importante para transparentar las designaciones en la enseñanza media y técnica. Su objetivo básico fue terminar con las arbitrariedades que se dan cuando las designaciones de los cargos docentes corren por cuenta de los propios directivos de las instituciones escolares. Esto constituyó de por sí un avance.
Pero desde que se instauró el sistema de escalafonamiento, la junta calificadora cuenta con muy poco personal para desarrollar una tarea que, por sus propias características, requiere un grado de capacitación específico y una dedicación exclusiva”, indicó, por su parte, el delegado gremial de Amsafé Eduardo Podestá. “Esta situación se vio agravada, además, a partir de la modificaciones en la normativa introducidas por el decreto 2409, que intentaron corregir algunas falencias administrativas del anterior ordenamiento. Lo cierto es que a partir de este decreto todos los docentes en ejercicio, sin excepción, más los que se postulan para interinatos y suplencias tuvieron en 2004 que volver a inscribirse y presentar sus carpetas de antecedentes curriculares ante la junta calificadora, lo que duplicó su trabajo”, amplió el representante de Amsafé.
Otro aspecto que, según los dirigentes consultados, contribuye a obstaculizar aún más la optimización de la tarea de calificación desarrollada por la junta, está ligado a la instancia de informatización de los datos.
“A la hora de cruzar los datos de los títulos con la documentación presentada por cada docente, los responsables del área de computación del Ministerio suelen cometer errores muy notorios. Todos los años recibimos el reclamo de docentes que consideran que su escalafón está mal hecho y que los errores cometidos atentan directamente contra sus posibilidades de trabajo”, sintetizó el dirigente.
Sancionados que califican a otros
Entre el personal del Ministerio de Educación provincial sobre el que pesa alguna clase de sanción administrativa, las autoridades de la cartera educativa santafesina suelen “seleccionar” a los empleados adicionales, que son designados eventualmente para reforzar la tarea de los siete miembros de la junta calificadora encargada de confeccionar los escalafones de los docentes santafesinos. Un signo revelador de la “importancia” que el propio Ministerio le asigna a la tarea de la calificación de los educadores.
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