EL ESCÁNDALO DE CORRUPCIÓN COMPLICA AL HOMBRE FUERTE DE LULA
El escándalo de corrupción que tiene en vilo al gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva dio un nuevo giro ayer cuando el Diputado Roberto Jefferson ratificó sus denuncias de sobornos ante una comisión investigadora del Congreso y aumentó la presión sobre algunas de las figuras más poderosas del gobierno.
De hecho, Jefferson afirmó que la existencia de un esquema de sobornos era conocida por varios de los principales ministros de Lula y cargó con especial vehemencia contra el jefe de gabinete, José Dirceu, cuya oficina debió desmentir anoche los insistentes rumores sobre su inminente renuncia que circularon durante todo el día.
“No retiro ni una línea”, dijo Jefferson al confirmar la denuncia que hizo diez días atrás en una entrevista con el diario Folha de S. Paulo, y que luego amplió en nuevas y explosivas declaraciones. Añadió que “ni en tiempos del autoritarismo”, cuando Brasil era regido por gobiernos militares, los parlamentarios habían recibido pagos a cambio de respaldo político, como -según él- hizo el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) durante los dos primeros años de la actual gestión.
El Diputado, Presidente el Partido Trabalhista Brasileiro (PTB), reiteró que, además de Dirceu, “sabían” del esquema de sobornos el ministro de Hacienda, Antonio Palocci; el Presidente del PT, José Genoino, y el tesorero del partido, Delúbio Soares, entre otros funcionarios de primer nivel. Mencionó por nombre y apellido a seis Diputados que estarían implicados en el caso.
Jefferson añadió que los sobornos cesaron sólo cuando él, personalmente, informó a Lula sobre el esquema, a principios de este año. “Fue como si hubiera recibido una puñalada. El Presidente lloró, se levantó, me dio un abrazo y pidió que me fuera. Vi a un inocente, un hombre de bien, sencillo, correcto, que se sintió traicionado”, relató.
Jefferson sí acusó directamente al jefe de gabinete, el hombre con más poder después del Presidente y a quien calificó de “Rasputín” del actual gobierno. “Dirceu, si usted no se va rápido, va a hacer culpable a un hombre bueno”, dijo Jefferson, en referencia al Presidente Lula, a quien en todo momento desvinculó de los supuestos pagos de coimas.
Observadores independientes estimaban ayer que la presión sobre el jefe de gabinete hacía prácticamente insostenible su posición en el gabinete, y de hecho durante todo el día cobraron renovada fuerza los rumores sobre su inminente renuncia. Tanta difusión tuvieron estas versiones que anoche la oficina de Dirceu debió desmentirlas mediante un comunicado.
EN DIRECTO POR TV
La declaración de Jefferson ante el Comité de Etica del Congreso brasileño concentró la atención ayer de la clase política local, en momentos en que el gobierno de Lula atraviesa su peor crisis en los 30 meses que lleva en el poder. Su testimonio fue transmitido en directo por las principales cadenas de TV del país y alimentó nuevos rumores sobre inminentes cambios en el gabinete.
El líder del PTB reiteró su afirmación de que la tesorería del PT pagaba el equivalente a unos 12.000 dólares mensuales a legisladores de dos partidos menores, de derecha, a cambio de apoyo en votaciones clave. Y nombró a seis Diputados que habrían recibido los sobornos. “Usted recibía dinero”, dijo, mirando a los ojos a uno de ellos, el Diputado Valdemar Costa Neto, Presidente del Partido Liberal (PL). “Perdónenme, pero yo no puedo ser cómplice de ustedes en esta historia que avergüenza a gran parte de la Cámara de Diputados”, señaló.
Pero a pesar de que su testimonio tuvo ayer en vilo al país, Jefferson admitió una vez más que no tiene filmaciones ni grabaciones para respaldar sus acusaciones. “No tengo pruebas, soy testigo de esto, tengo el aval de mis 23 años de carrera política”, dijo.
Así y todo, encuestas realizadas anoche por Internet indicaron que entre el 60 y el 70 por ciento de los brasileños cree que el Diputado dijo la verdad.
El nerviosismo cundió también en la Bolsa de San Pablo, que al comenzar la tarde había caído un 2 %. Sin embargo, ante la falta de pruebas y la convicción de que Jefferson repetía denuncias ya conocidas, los mercados se recuperaron rápidamente y cerraron con una ganancia sólida del 3,4%.
Otra interpretación de los analistas bursátiles fue que la recuperación se debió, en realidad, a la posibilidad de que Dirceu abandonara su cargo.
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