EL ESTADO YA APORTÓ MÁS DE 85 MILLONES DE DÓLARES A GENERAL MOTORS
El anuncio de General Motors de que cesará el contrato de 320 empleados tomados hace seis meses llevó al gobierno y a los legisladores provinciales a desempolvar los onerosos acuerdos que facilitaron su instalación en la región a través de exenciones impositivas, obras públicas, subsidios directos y hasta la provisión de los árboles que completaron la parquización del predio ubicado en Alvear.
En números redondos, según estimaciones oficiales, en los últimos diez años la sociedad argentina aportó una cifra cercana a los 100 millones de dólares para el emprendimiento de General Motors, si se suman todos los rubros estipulados en la carta de intención de agosto de 1995, luego refrendada por la Legislatura santafesina.
Pero si es cuestión de ver números concretos, fue el ministro de la Producción de Santa Fe, Roberto Ceretto, quien puso en claro las cifras: “El Estado nacional puso 85 millones de dólares en efectivo en subsidios de la tasas de interés para los créditos que tomó GM con el fin de levantar el complejo industrial del Gran Rosario”. Ceretto explicó que “inicialmente el aporte iba a ser de 53 millones de dólares –eso indicaba la carta de intención– pero luego hubo unos ajustes y terminó siendo de casi 85 millones”.
El ministro no dejó de destacar que además de ese rubro, que implica dinero constante y sonante, deben tenerse en cuenta “obras públicas como caminos que rodean la planta, iluminación, accesos, desagües, provisión de energía eléctrica, entre otros aportes que hizo la provincia”. También la localidad de Alvear hizo su aporte dejando de cobrar las tasas municipales.
Para la empresa, en cambio, “no tienen nada ver los beneficios de la promoción industrial otorgados diez años atrás para que la planta industrial se instalara en la región con el vencimiento del plazo de 320 contratos con el que se atendió una demanda de producción puntual” (ver aparte).
Durante el debate legislativo por la decisión del gobierno de Carlos Reutemann de hacer compras directas de cientos de vehículos a General Motors, el diputado provincial socialista Alfredo Cecchi hizo notar que “nunca quedó en claro cuánto dinero invirtió General Motors” en la planta del Gran Rosario: en la página web www.chevrolet.com.ar se informa que la cifra fue de 350 millones de dólares; el miembro informante a la Legislatura en los años que se decidió la aplicación de la promoción industrial, el ex diputado del PJ Julio Gutiérrez, hizo público un monto de 390 millones; y por último, cuando la empresa solicita los aportes públicos proyectó invertir 684 millones aunque luego dijo que ejecutó 551 millones. “La cifra mayor es un 95 por ciento superior a la inferior”, dijo Cecchi.
Ante la comunicación de GM de las próximas cesantías a partir del 28 de mayo, legisladores socialistas y del ARI empezaron a moverse. La senadora socialista por Rosario Patricia Sandoz pidió información oficial: “La empresa no realiza el pago de una nómina de impuestos, es beneficiada por algunos servicios y, como compensación por esos beneficios financieros, la provincia debe exigirle que no deje sin trabajo a los empleados”, señaló.
También el diputado provincial del ARI Aldo Strada pidió al Ejecutivo “su inmediata intervención para dar solución al conflicto”. Según recordó, “la provincia adquirió en varias oportunidades vehículos a General Motors por compra directa, sin el llamado a licitación, con el objeto de subsidiarla en momentos en que había sufrido mermas en sus ventas. Por un lado 320 obreros de la provincia están a punto de perder su fuente laboral, pero por el otro la provincia favorece claramente los intereses de la multinacional”.
PARO
Si entre hoy y mañana no se producen avances en la negociación salarial que el sindicato de los mecánicos mantiene a nivel nacional con las cuatros centrales automotrices (Volkswagen, Ford, Daimler-Kraisler y General Motors), el lunes se iniciarían medidas de fuerza con una hora de paro por turno. Así lo confirmó Hugo Din, secretario adjunto de Smata Rosario, organización en la que esperan la audiencia del 5 de mayo próximo para que la empresa confirme el destino de los 320 contratados de GM.
“La próxima vez lo vamos a pensar dos veces”, dice la firma
“¿Qué tienen que ver los beneficios de la promoción industrial que nos dieron diez años atrás para instalarnos en la región con el vencimiento del plazo de 320 contratos con el que atendimos una demanda de exportación puntual?”, se preguntó ayer el gerente ejecutivo de Asuntos Públicos de General Motors, Sebastián Sarapura, quien ratificó que la caída del segundo turno de producción se debe a una retracción de la demanda de exportación a México.
“Son dos cosas muy diferentes. Los beneficios impositivos estuvieron atados a un compromiso de inversión que GM cumplió con más de 1.000 millones en todos estos años. La reacción del sindicato nos llama la atención porque siempre tuvo en claro que se trataba de contratos a plazo fijo para una demanda específica”, indicó el ejecutivo. “El segundo turno demostraba que éramos capaces de responder a una exigencia puntual del mercado. Pero ahora, con estos inconvenientes, parece que no lo éramos tanto. Seguramente la próxima vez que tengamos una demanda excepcional lo vamos a pensar dos veces”.
También se refirió al otro frente de conflicto que pasa por la negociación salarial. “Piden 2.000 pesos de básico, lo cual es una cifra inalcanzable. Nosotros hemos hecho una propuesta muy buena y el hecho de que fuera rechazada demuestra una falta de voluntad de negociación”, reprochó Sarapura, quien además señaló que “si se tienen en cuenta todos los aumentos que GM otorgó desde la devaluación más la propuesta de aumento hecha en esta oportunidad, se supera lo que acumuló el índice de inflación”.
Sarapura destacó que la corporación GM mira y compara todos los detalles al momento de decidir en qué plantas invierte: “Es como un ojo que está mirando todo: los beneficios impositivos, la situación macroeconómica del país, la flexibilidad laboral, los costos de producción, todo”.
Beneficios que permitieron la radicación
La carta de intención donde se acordaron los beneficios para la radicación de General Motors data del 30 de agosto de 1995. Estos son los puntos principales:
Aportes del Estado provincial
– Exenciones impositivas del ciento por ciento y por diez años de los impuestos a los ingresos brutos, sellos e inmobiliario.
– Traslado de residuos líquidos desde la planta de tratamiento hasta su disposición final.
– Pavimento y caminos de acceso a la planta y los perimetrales.
– Facilitó el uso de escuelas públicas para la capacitación del personal.
– Hasta 160 mil metros cúbicos de suelo tosca sobre camión para compactación de modo de facilitar las tareas de construcción.
– Se comprometieron créditos para construir casas para personal gerencial.
– Se otorgó 25 por ciento de descuento en los peajes de la autopista Rosario-Santa Fe y del túnel subfluvial para transporte de carga.
– Se dio asistencia para el diseño de paisajismo y se proveyeron los árboles para el perímetro de la planta industrial.
Municipalidad de Alvear
– Aportó la exención del ciento por ciento y sin plazo de las tasas de derecho de registro e inspección, inmuebles, ocupación del dominio público, suministro de servicios públicos, y publicidad, edificación y oficina.
Estado nacional
– Inicialmente era un compromiso que tomó la provincia, pero finalmente se hizo cargo el Estado nacional de la “bonificación de la tasa de interés y honorarios de compromiso hasta la suma total de 53 millones de dólares (Ceretto confirmó que terminaron siendo 85 millones) computados a la fecha de otorgamiento de una o más líneas de préstamos que obtenga GM para sufragar los costos de construcción y equipamiento de sus plantas”.
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