EL EX EMBAJADOR TALEB ADMITIÓ QUE PUDO HABER "IMPERICIA DIPLOMÁTICA"
El ex embajador argentino en La Habana, Raúl Taleb, quien se vio forzado a renunciar a su cargo a raíz del caso Hilda Molina, admitió hoy que “probablemente hubo impericia diplomática” en el tratamiento de la situación de la médica disidente cubana, y asumió la “cuota de responsabilidad” que dijo corresponderle en “este problema”.
Tras expresar su convicción de que el “gobierno argentino no abandonará” el reclamo de Molina para ver a su hijo, el médico Roberto Quiñones que hace una década vive en la Argentina, Taleb volvió a admitir las “diferencias” de criterio que había en la Cancillería para enfrentar esa cuestión.
En este tema “hubo probablemente impericia diplomática”, reconoció Taleb, al asumir su parte de responsabilidad por el ingreso de Molina en la embajada argentina en Cuba en calidad de “huésped” -lo que desató el conflicto-, pese a no encontrarse él en ese momento en esa sede, sino en Buenos Aires.
“Yo no voy a dividir las aguas y decir que uno tuvo más responsabilidad que otro”, deslizó, en declaraciones a radio Mitre.
En este sentido, Taleb añadió: “No puedo cuantificar la cuota parte que me corresponde a mí en el problema porque, en definitiva, estaría queriéndome sacar culpas que por ahí tengo”.
El diplomático, quien será reemplazado en el cargo por Darío Alessandro, insistió: “Asumo la cuota parte de responsabilidad que me cabe en el problema y, como yo sigo creyendo en el proceso de transformación que ha iniciado el presidente (Néstor) Kirchner, no he querido ser un obstáculo”.
“Va de suyo que al generarse esta crisis, al internacionalizarse y al tomar la dimensión que tomó, era lógico pensar que alguien tenía que hacer el esfuerzo para este camino quede libre y el Presidente tome la mejor decisión”, concluyó.
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