EL EXTRAÑO MENSAJE DEL BOMBARDERO
Son dos carillas escritas en computadora, con mayúsculas apretadas, que concluyen en un juramento: “¡Dios y Patria o muerte…!”.
Ya en el primer párrafo, el escriba se adjudica las bombas en el cajero automático, pero en plural: “Somos los autores del atentado cometido en el Citibank el jueves pasado. No fue nada personal contra esta institución. Solo algo así como un disparo al aire, para que imaginaran lo que cada cartucho podría hacer si explotara en un lugar donde hubiera gente. Aunque quisimos dejar una imagen de improvisación que no apuntara las investigaciones hacia profesionales, por que eso habría hecho sonar muchas alarmas en las FF.SS. (fuerzas de seguridad) y no era nuestra intención despertar al enemigo antes de tiempo. El Citi siempre que es atacado hace aparecer en la mente de la mayoría, la idea: zurdos”.
“Dejamos pasar unos días para evitar las posibles falsas alarmas que suelen seguir a un ataque como el que hicimos. Para que la Policía diera más detalles del atentado. Para que quede clara nuestra capacidad de atacar, matar y desaparecer rápidamente, incluso cambiando nuestro aspecto, sin que la Policía tenga pistas firmes”, agrega. Y sigue con una ironía sobre una supuesta confusión oficial con el calibre de los proyectiles en el caño que no explotó. “En ningún momento creímos que la Policía no podría diferenciar las balas (calibre) 22 que usamos con las 32 que dicen que usamos en el cartucho que dejamos sin detonar. Eso habla a las claras de lo que se puede esperar de ellos. Tampoco encontraron en sus peritajes los proyectiles disparados por el otro cartucho. Ese tipo de incapacidad es algo que nos hizo elegir a Santa Fe para esta operación”.
El tercer párrafo está escrito en tono de víctima. “La persecución política que nos hace este gobierno nacional, vengador y setentista, que se encargó de quitarnos todo lo que éramos y lo que teníamos, incluso la libertad y nuestras familias en muchos casos, hizo que no tengamos nada que perder. Y cuando eso pasa uno pelea como una fiera acorralada y es capaz de todo para seguir de pie y luchando. Como dijo el gran estratega chino Sun Tzu: ‘Siempre hay que dejarle al enemigo una vía de escape o peleará hasta la muerte’. Y para seguir luchando nos hacen falta fondos, pero aún con nuestros escasos recursos somos mortales”.
Más adelante, explica por qué eligieron Santa Fe. “Planeamos mucho tiempo esta operación. Elegir la ciudad donde la realizaríamos fue lo que más nos tomó. Seleccionamos porque era la que nos ofrecía más apoyo local y presentaba menos capacidad de respuestas de sus FF.SS. Ahora lo comprobamos”.
La segunda carilla está dedicada a las órdenes que debía cumplir el gerente del Banco Nación. Buscar una caja archivo y llenarla con billetes grandes, al estilo Fendrich. “Incluya dólares y euros si dispone de ellos, pero no más de la mitad del total del dinero debe ser extranjero. Cargue todos los billetes más grandes que pueda en el menor tiempo posible. Sabemos que está pensando en millones. Y eso es correcto. Calculamos aproximadamente dos (millones). Cuando calcule que llega a esa cifra nos daremos por satisfechos”.
En el final divaga con otra cita. “‘El arte de la guerra se basa en el engaño’ (Sun Tzu). Siempre habrá detalles que nos guardamos y que pueden sorprenderlo”.
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