EL FANTASMA DE KATRINA SOBREVUELA EL FIN DEL CARNAVAL DE NUEVAS ORLEANS
La tradición comenzó hace 150 años. El carnaval de Nueva Orleans, también conocido como el Mardi Gras, sobrevivió a guerras civiles y plagas, al cólera y a la fiebre amarilla ¿Podrá sobrevivir también al huracán Katrina?.
En vísperas del cierre del desfile que tendrá lugar hoy con un marcha impresionante de comparsas y conciertos de jazz, reinaba ayer en el famoso Barrio Francés una gran euforia, el sentimiento de que pese a la tragedia, el espíritu carnavalesco de la ciudad se mantiene intacto.
“Mañana (por hoy) estaré en la primera fila. Perdí mi casa y todo lo que tenía adentro. Pero no quiero perder también el Mardi Gras”, dijo a Clarín Dennis Mc Closkey, un empresario que vivía en Lakeview, uno de los barrios más afectados por Katrina.
Las bellísimas máscaras y los muy ingeniosos disfraces no han podido encubrir durante este carnaval una triste realidad: el huracán Katrina no sólo terminó con la vida de 1.300 personas y destruyó 80.000 casas, sino que además dejó al descubierto las divisiones socioeconómicas que siguen existiendo entre blancos y afroamericanos. El carnaval no hizo más que confirmar este problema.
De lejos, los más afectados por el huracán fueron los afroamericanos que no pudieron ser evacuados, ya sea porque carecían de automóvil o porque no tenían adónde ir.
Tras el huracán George W. Bush denunció la “historia de discriminación racial” .
“Tenemos el deber de confrontar las desigualdades”, dijo, pero hasta ahora la gran mayoría de los afroamericanos que se quedaron sin casa, no recibieron la ayuda que se les prometió y todavía no han regresado. Se calcula que la ciudad podría perder hasta el 80 % de su población afroamericana, es decir de la comunidad que le dio la cultura del jazz, la comida cajun, y el misterio de las prácticas de vudú y de las macumbas.
Antes del huracán, el 60% de la población era afroamericana y solo el 40% era blanca. Pero actualmente por las calles de Nueva Orleans la mayoría de los transeúntes son blancos. La pérdida es notoria. El intendente de Nueva Orleans, Ray Nagin, inició ayer oficialmente la celebración del último día de desfiles del carnaval, que siempre es un martes (de ahí el Mardi Gras), recibiendo a las dos comparsas más importantes: la Rex y la Zulú. Dijo que se trataba de una celebración para reunir a la familia. ¿Pero realmente será así?
La Comparsa Rex fue fundada por la elite de Nueva Orleans para honrar la visita del Duque Alexis de Rusia durante el Carnaval de 1872. Anualmente, uno de los miembros de la organización es elegido como monarca, el “rex”. Se trata generalmente de un miembro de la alta sociedad de Nueva Orleans. En su sitio de Internet los directivos de Rex afirman que la comparsa cumple con la disposición de 1991 de anti discriminación racial, aunque durante muchos años prohibió el ingreso de judíos.
“¿Qué tengo que hacer si quiero ser miembro de “Rex”?, preguntó esta corresponsal a uno de los organizadores. “Nada, no puede hacer nada porque tiene que ser invitada”, dijo a Clarín uno de los consultados.
Zulú fue creada por los afroamericanos en 1909 para burlarse de Rex. Su rey se vestía con una bolsa de papas y una corona fabricada con una lata de tocino. Con los años esta comparsa se ha sofisticado, pero este año perdió muchos miembros debido al huracán. Para suavizar la pérdida, los organizadores decidieron traer a verdaderos Zulus de Africa.
Así las cosas, todos están haciendo un gran esfuerzo para que el carnaval continúe pese a todas las dificultades. Y sin duda que continuará, pero llevará consigo siempre el recuerdo de los que ya no están.
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